Cómo determinar objetivos de ahorro con el método SMART

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Establecer objetivos está en el germen de cualquier proyecto, al menos si lo que se busca es llevarlo al éxito. El ahorro no es una excepción a esta regla. De nada sirve que se fijen metas financieras si estas no siguen uno o varios criterios que estén claros para alcanzarlas. La mayoría de nosotros ahorramos en piloto automático, sin pararnos a pensar si realmente existe una motivación detrás de este ahorro.

En este sentido, el método SMART es una filosofía interesante para determinar objetivos de ahorro, que es perfectamente adaptable a las circunstancias de cada persona. Así puedes aplicarlo en tu vida y actividad diaria.

¿Qué es el método SMART?

El método SMART es una metodología con la que diseñar un camino que sirve para establecer objetivos en un proyecto. Según la definición del Corporate Finance Institute (CFI) el objetivo S.M.A.R.T. es: “una meta inteligente que incorpora todos estos criterios para ayudar a enfocar los esfuerzos y aumentar las posibilidades de alcanzar las metas”.

Las letras que componen el acrónimo hacen referencia a cada una de las características que deben tener los objetivos. Deben ser:

  • S de Específicos. Los objetivos deben ser capaces de establecer metas simples y claras, alejadas de la ambigüedad. Por ejemplo, no es lo mismo aprender idiomas que estudiar alemán en una academia concreta.
  • M de Medibles. Cualquier objetivo tiene que tener la capacidad de ser medible mediante elementos cuantitativos, ya sea a través de un calendario, un reloj… Por ejemplo, una persona puede establecer como objetivo leer más, o ser más claro y dedicar 30 minutos al día a la lectura.
  • A de alcanzables. Los objetivos tienen que ser realistas, es decir, que seamos capaces de lograrlos con nuestras herramientas, recursos y habilidades actuales. Por el momento, no vamos a ser capaces de viajar a Marte, pero posiblemente sí seamos capaces de hacer un pequeño tour por Europa.
  • R de relevantes. Debe haber una buena razón para establecer un objetivo, es decir, una meta orientada a los resultados. La motivación es, en este sentido, fundamental para alcanzar la meta.
  • T de limitados en el tiempo. Los objetivos tienen que tener una fecha de finalización, en la que tú te comprometes a poner todo para lograrlo. Una suerte de examen o un trabajo que tienes que entregar en una fecha determinada.

Cómo adaptar el método SMART al ahorro

Una de las principales aplicaciones del método SMART es todo lo que tiene que ver con el ahorro. De hecho, estos objetivos se han convertido en factores imprescindibles a la hora de encontrarnos con unas finanzas solventes y saneadas.

Para qué vas a ahorrar

El primer paso para aplicar el método SMART a tus objetivos de ahorro es enfocarte en una o varias metas: la compra de una moto, las vacaciones de verano, la boda de tu hija o, simplemente, un colchón para imprevistos. Tienes que ser lo más específico posible (S de específico) en cuanto al destino que va a tener tu dinero.

Cuánto vas a ahorrar

El siguiente paso es saber cuánto dinero necesitamos para alcanzar este objetivo (M de medibles). Es decir, conocer el importe total a alcanzar y el número de meses o años en los que vamos a ahorrarlo. Así, podremos calcular cuál es el importe mensual o anual necesario para conseguirlo.

¿Es realista tu objetivo de ahorro?

A nadie le importaría tener el mejor coche del mercado. Sin embargo, quizá esta no sea una meta realista (A de alcanzable). Es cierto que necesitas un utilitario para desplazarte, pero quizá tengas que conformarte con el más asequible. Por eso, los objetivos que fijemos deben realizarse sobre la base de que, siendo constantes, se van a alcanzar en un periodo de tiempo más o menos razonable.

Por qué motivo vas a ahorrar

Los objetivos de ahorro no están pensados para caprichos ni compras impulsivas. Requieren de un análisis y una motivación para alcanzarlos (R de relevantes). En este sentido, constituyen un buen punto de partida para adquirir cierta conciencia financiera, ya que exigen de disciplina y constancia, dos virtudes que no siempre se tienen cuando hablamos de ahorro.

Cuándo vas a alcanzar tus metas de ahorro

Los objetivos de ahorro no se establecen ad infinitum. Requieren de una fecha de finalización que no se debería demorar demasiado en el tiempo (T de dependiente del tiempo). Por ejemplo, si quieres comprar una moto, es posible que necesites un par de años para alcanzar este objetivo. Si esperas más, quizá tus preferencias hayan cambiado, y no se ajusten a tu situación inicial, por lo que el objetivo ya no sea tan relevante.

En definitiva, si conseguimos adaptar el método SMART a nuestros objetivos de ahorro, notaremos un cambio importante en todo lo que tiene que ver con nuestras finanzas personales.