Todo lo que debes saber sobre los planes de pensiones

¿Qué sabes de los planes de pensiones? ¿Te has planteado tener uno? Hay muchas personas que prefieren ser precavidas y mucho antes de que llegue su edad de jubilación, contratan un plan de pensiones. Pero si tú aún no lo tienes muy claro porque tienes dudas acerca de los beneficios de este tipo de planes, este post es para ti. Te contamos todo lo que debes saber sobre los planes de pensiones. 

¿Qué es un plan de pensiones?

Es un plan de ahorro a largo plazo. Ésta es una de las definiciones más genéricas sobre el plan de pensiones y no por ello menos exacta. En términos simples, un plan de pensiones es un tipo de plan de ahorro que te ayudará a ahorrar dinero para tu vida una vez te jubiles. También tiene un tratamiento fiscal favorable en comparación con otras formas de ahorro.

Tiene sentido guardar algo de dinero para cuando llegues a una cierta edad en la que no dispondrás de ingresos por tu actividad laboral, sino que lo que percibirás sea la pensión del estado. Y eso es precisamente lo que los planes de pensiones te ayudan a hacer: Ahorrar una parte de tus ingresos regularmente durante tu vida laboral para poder tener un ingreso fijo a partir de una edad determinada. 

¿Cómo funcionan las pensiones en España?

La edad de jubilación actual en España es de 65 años y seis meses para hombres y mujeres, una cifra que aumentará gradualmente a 67 años para 2027. Sin embargo, la jubilación seguirá siendo posible a partir de los 65 años, si se ha pagado 36 años de cotizaciones a la seguridad social.

Podrás jubilarte dos años antes de la edad de pensión estatal (o cuatro años si has sido despedido), siempre que tengas al menos 33 años de contribuciones. Si tienes una discapacidad o trabajas en ciertos trabajos con altas tasas de riesgo, es posible que puedas reclamar una pensión española completa a partir de los 60 años, o a 52 años en algunas situaciones.

Elegir un plan de pensiones privado

Un plan de pensión privado puede ser un complemento interesante para tu futura pensión de jubilación estatal. Además, esta forma de ahorro para el futuro no solo generará intereses, sino que también te permitirá deducir una cantidad de dinero cada año en tu declaración de impuestos anual.

Sin embargo, las ventajas de este tipo de producto van de la mano con ciertos aspectos que debes tener en cuenta antes de inscribirte en un plan. No pases por alto cuestiones importantes como el perfil de riesgo que estás dispuesto a asumir o tu capacidad de ahorrar. Es esencial considerar estos aspectos para encontrar un producto que te satisfaga.

Tipos de planes de pensiones

Hay tres tipos de planes de pensiones que difieren según cómo se requiera: individual, asociado o laboral:

  • Planes de pensiones individuales: Los planes individuales son contratados por un individuo con una institución financiera por su propia iniciativa.
  • Planes de pensiones asociados: Los planes asociados generalmente los contratan grupos de personas, como pueden ser sindicatos u otras asociaciones, y por lo tanto hay una conexión directa con un grupo.
  • Planes de pensiones laborales: Este tipo de planes de pensiones son organizados por una empresa para sus empleados.

En los tres casos, el objetivo de un plan de pensiones privado es ahorrar dinero para el futuro. El capital final resultante dependerá de las contribuciones que se hayan realizado y de la forma en que el plan o los planes se hayan administrado a lo largo de los años.

Riesgos de los planes de pensiones

Existen diferentes planes de pensiones según el riesgo que asume la persona o el colectivo que piense contratarlo. El riesgo que asume el usuario está directamente relacionado con el tiempo restante hasta la jubilación.

Hay tres perfiles de riesgo fácilmente reconocibles: conservador, moderado y un perfil más decidido y amante de los riesgos. 

  1. Los inversores con un perfil conservador evitan correr riesgos porque están cerca de la jubilación y su prioridad es preservar el capital acumulado a lo largo de los años. Un producto «conservador» tiene como objetivo generar retornos muy moderados basados ​​en evitar riesgos o incurrir en riesgos muy reducidos. Se da prioridad a los activos conservadores de renta fija, como depósitos bancarios, bonos, letras del tesoro, papeles comerciales, etc., y solo una parte muy pequeña (a veces inexistente) se dedica a los activos de capital.
  2. El perfil moderado es para los ahorradores que, aunque pueden asumir ciertos riesgos, no pueden poner todo en activos altamente volátiles. En términos de ahorro para la jubilación, estas personas tienden a ser ahorradores de mediana edad con aproximadamente 15 años hasta la jubilación. En los planes de pensiones mixtas, la combinación de renta fija y renta variable es más equilibrada, siendo esta última la que tiene más peso.
  3. El tercer perfil es el del inversor más arriesgado que, debido al plazo hasta el objetivo de ahorro, puede correr riesgos en busca de mayores rendimientos. En términos de ahorro para la jubilación, se trata de personas que se han incorporado recientemente al mercado laboral y tienen varias décadas por delante antes de retirarse. La renta variable, las divisas y la renta fija emergente predominan en este tipo de inversión.  Los riesgos asumidos con este tipo de plan dependen de la evolución de los mercados, el posible cambio en los tipos de cambio en las inversiones en monedas internacionales e incluso el posible deterioro de la calidad crediticia de los activos invertidos. Sin embargo, la rentabilidad de estos productos alcanza niveles que no se obtienen con planes de pensiones moderados o conservadores.

No obstante, si tienes un perfil de inversor muy conservador, no olvides que disponer de  depósitos a plazo fijo en una entidad bancaria es otra opción popular entre los jubilados. La seguridad y los retornos fijos van bien con los jubilados, y la facilidad de operación lo convierte en una vía confiable. Actualmente, el interés se sitúa entorno al 1%, aunque siempre puedes comprobar en nuestro comparador de bancos europeos  cuál de ellos te aporta el mejor retorno de la inversión.

Aspectos técnicos de un plan de pensiones y fiscalidad

Los planes de pensiones tienen ciertas limitaciones cuando se trata de acceder al dinero ahorrado, pero también ofrecen una desgravación fiscal interesante. Por esta razón, para saber cómo funciona un plan de pensiones privado, debes comprender completamente estos dos aspectos.

  • Solo puedes usar el dinero invertido en un plan (ya sea en un solo pago o anualidad periódica) en caso de jubilación, discapacidad, dependencia severa o alta o muerte. Aunque hay otros casos excepcionales en los que puede recuperar el dinero invertido (desempleo, enfermedad grave o ejecución hipotecaria de la residencia principal), recuerde que este tipo de circunstancias extraordinarias pueden tener un impacto negativo en los ingresos. A partir del 1 de enero de 2025, será posible canjear acciones que tengan un mínimo de 10 años.
  • Las contribuciones a un plan de pensiones se utilizan para obtener una desgravación fiscal, ya que el dinero que ingresa en el plan se deduce de la parte general de la base del impuesto sobre la renta personal (IRPF) (los límites anuales establecidos por la ley de cada territorio nacional). Al canjear el plan, los beneficios se gravan como ingreso del trabajo. Para optimizar la factura de impuestos, es crucial evaluar adecuadamente el tipo de retención que se aplicará en cada caso.

Dudas resueltas sobre planes de pensiones

Si aún así te quedan dudas sobre el plan de pensiones, deberás saber que por ley se establece que se debe realizar una aportación máxima anual de 8.000 euros en los planes de pensiones. A partir de ahí, deberás decidir qué es lo que quieres invertir cada año. Lo recomendable es realizar una transferencia fija al plan de pensiones.

¿Y qué ocurre en el caso de que quieras recuperar tu dinero antes de que venza el contrato del plan de pensiones? En estas situaciones es muy importante que tengas claro antes de contratar un plan de pensiones que, a diferencia de lo que ocurre con otros productos de ahorro o de inversión, las aportaciones realizadas no pueden rescatarse quieras o desees, sino que solo se puede hacer en los supuestos que están establecidos por ley. ¿Cuándo es eso? Pues en caso de jubilación, incapacidad laboral y gran invalidez, muerte del inversor o del beneficiario del plan, y dependencia severa.

Además, la normativa actual establece tres supuestos excepcionales de liquidez que también permiten rescatar un plan de pensiones. Son estos: enfermedad grave, paro de larga duración y desahucio de la vivienda habitual siempre y cuando el importe neto de sus derechos consolidados en el plan o planes de pensiones sea suficiente para evitar la enajenación de la vivienda.

En un futuro, a partir del 1 de enero de 2025 también se podrán rescatar las aportaciones realizadas al plan de pensiones cuando éste tenga una antigüedad de 10 años. Eso sí, solo podrán rescatarse aquellas que se abrieron antes de 2015. Las posteriores a esa fecha tendrán que realizarse cuando hayan pasado diez años.

Así que si quieres jubilarte con garantías, plantéate tener un plan de pensiones o, en el caso de que preveas que vas a necesitar disponer antes del dinero, mejor opta por meterlo en un depósito bancario.