7 conceptos que debes conocer antes de contratar un depósito bancario

La información es poder, sobre todo en el mundo financiero. Por eso, antes de contratar cualquier producto de ahorro o inversión, por sencillo que parezca, es importante conocer su funcionamiento.

En el caso de los depósitos bancarios, aunque apenas tienen riesgo y son muy sencillos de entender, hay una serie de conceptos que debes conocer antes de firmar el contrato. Te explicamos los 7 conceptos que debes conocer antes de contratar un depósito bancario a continuación.

1. Plazo del depósito

El plazo de un depósito se refiere a su duración, es decir, al tiempo durante el cual el cliente se compromete a mantener su dinero invertido. Durante ese tiempo, el banco remunerará el dinero al tipo de interés acordado. Normalmente, cuánto mayor es el plazo del depósito, mayor es su rentabilidad.

Antes de contratar un depósito bancario, debes tener en cuenta que hay depósitos a plazo fijo con vencimientos inferiores al año y otros que duran más de una década. En función de tu situación financiera, deberás elegir el plazo que mejor se adapta a tus objetivos.

2. Tipo de Interés Anual (TIN)

El TIN es el tipo de interés que utilizan los bancos para calcular la rentabilidad “bruta” del depósito. Se calcula como un porcentaje fijo sobre el dinero que el cliente invierte en el depósito.

Sin embargo, el Tipo de Interés Anual no deja de ser un indicador de carácter puramente informativo, ya que existen otros datos no incluidos en el mismo (como las comisiones a pagar y los plazos) y que son necesarios para aportar una visión más clara sobre la rentabilidad “neta” del depósito.

Puede ocurrir que un depósito bancario tenga un TIN muy atractivo pero que debido a sus altas comisiones, en la práctica sea poco rentable para el cliente. Para resolver este problema se utiliza otro indicador llamado Tasa Anual Equivalente (TAE).

3. Tasa Anual Equivalente (TAE)

La TAE es un indicador mucho más fiable, ya que además del tipo de interés anual incluye las posibles comisiones que cobra el banco y el plazo del depósito, y refleja lo que el inversor ganaría con un depósito a un año. Si queremos comparar la rentabilidad entre varios depósitos debemos fijarnos en la TAE y no en el TIN.

Desde el año 1990, el Banco de España obliga a todas las entidades financieras que operan en España a hacer pública la TAE de todas sus operaciones, tanto pasivas (productos dirigidos al ahorro) como activas (productos dirigidos a la financiación). El objetivo es ofrecer la máxima transparencia a los consumidores y evitar que se confundan con el tipo de interés del producto que contratan.

4. Liquidación de intereses

Otro concepto a tener en cuenta antes de contratar un depósito bancario es la liquidación de intereses. Se refiere a la forma en que se van a devengar los intereses generados por el depósito. Hay depósitos que pagan los intereses de forma anticipada, otros de forma trimestral, otros anual, otros a vencimiento… La mayoría suelen optar por la última opción y abonan los intereses en el momento de la retirada del capital.

Una liquidación de intereses de tipo anual vendría a decir que cada 12 meses recibiremos el cobro de los intereses generados por nuestro capital. Si la liquidación es semestral, el cobro se haría cada seis meses.

5. Fondo de Garantía de Depósitos

Todos los países de la Unión Europea cuentan con un Fondo de Garantía de Depósitos con unos requisitos mínimos que vienen recogidos en la Directiva 1994/19/CE y que posteriormente se modificaron por la Directiva 2009/14/CE.

En la práctica, se trata de un mecanismo creado para proteger los ahorros de los clientes de entidades bancarias en caso que estas tengan problemas y acaben quebrando. Se trata, por tanto, de un sistema de garantía para que los ahorradores (personas físicas o empresas) no pierdan sus dinero.

El importe de la cobertura de los FGD de los distintos países europeos es de 100.000 euros por titular y cuenta. Esto significa que si contratas cualquier producto de ahorro de Raisin, tienes garantizado tu inversión hasta este importe, ya que todos nuestros depósitos están 100% respaldados por el Fondo de Garantía de Depósitos de cada uno de los países de origen de los bancos.

6. Cancelación anticipada

Cuando contratas un depósito a plazo fijo, te obligas a mantener tu dinero invertido durante el tiempo que estipule el contrato. La cancelación anticipada hace referencia a la posibilidad de recuperar el dinero antes del vencimiento del contrato.

Normalmente, la cancelación anticipada de un depósito conlleva la devolución de los fondos invertidos pero sin los intereses devengados hasta la fecha.

7. Renovación automática

Todos los depósitos tienen un plazo estipulado de duración. A la finalización de dicho plazo, el dinero pasa a la cuenta corriente asociada al depósito para que su titular pueda hacer uso de él. Sin embargo, algunos depósitos incluyen una cláusula que permite su renovación de forma automática.

Esto significa que, una vez cumplido el plazo acordado, el depósito se vuelve a renovar por el mismo plazo o por uno similar. Para evitar sorpresas, si vas a contratar un depósito bancario es recomendable que revises sus condiciones y te asegures de si tiene o no renovación automática. En caso afirmativo, debes tenerlo en cuenta cuando se aproxime su fecha de vencimiento.