Depósitos con remuneración en especie o con regalo

Contratar un producto financiero y llevarse un regalo a cambio es una práctica cada vez más habitual en muchas entidades bancarias. Si te paras a pensarlo un poco, seguramente alguna vez hayas decidido abrirte una cuenta bancaria o contratar un depósito bancario con una determinada entidad meramente por el obsequio que te daban a cambio. Pues bien, cuando piensas contratar un depósito bancario y el banco te ofrece una remuneración de este tipo a cambio, eso es lo que se denomina Depósitos con remuneración en especie o con regalo. ¿Quieres saber un poco más sobre cómo funciona este tipo de gratificación y cómo debes tributar por ella? ¡Pues sigue leyendo!

Depósito en especie: así es como te lo ofrecerán

Partiendo de la base de que un depósito bancario es un contrato que firmas con una entidad financiera mediante el cual depositas dinero en la institución o instituciones bancarias que elijas para su custodia y que al ser el titular de la cuenta tienes derecho a retirar los fondos depositados, como se establece en los términos y condiciones que rigen el acuerdo de la cuenta. Deberás tener en cuenta que a la hora de firmar cualquier depósito el banco impone unas condiciones determinadas.

  • Compromiso hasta vencimiento

De hecho, para que te ofrezcan un depósito en especie, la entidad determinará unas condiciones muy específicas. Entre ellas destacan la exigencia de un compromiso por parte de la persona que va a abrir el depósito bancario. Ese compromiso suele ser el de mantener el depósito durante toda la vigencia del mismo, es decir, si bien hay ciertos depósitos que puedes cancelar cuando quieras, en los depósitos en especie, las reglas del juego cambian.

  • Importe mínimo para abrir el depósito en especie

Además de eso, el depósito bancario que abras deberá realizarse por un importe mínimo que estará preestablecido por parte de la entidad financiera. Por ejemplo, el banco puede pedirte  que para abrir el depósito ingreses una cantidad mínima de 5.000 euros o de 10.000 euros, aunque es cada entidad la que establece sus propias normas.

  • Penalizaciones por cancelar antes de tiempo

A pesar de que una de las condiciones para optar a un depósito con remuneración en especie o con regalo es mantenerlo hasta la fecha de vencimiento, también es posible cancelarlo antes de tiempo si se desea. El problema en este caso es que lo más seguro es que el banco  cargue cierta penalización al inversor equivalente al valor del regalo en cuestión. Ten en cuenta que si, por ejemplo, te han regalado una televisión, cuyo valor en el mercado equivale a 500 euros y no cumples con todos los requisitos firmados en el contrato, el banco optará por recuperar el valor del regalo que te hizo en su día, por lo que te cobrará ese importe.  Y es que a la hora de contratar un depósito con remuneración en especie conviene tener esto muy presente. Es decir, por lo general estos depósitos no permiten cancelación alguna y, en caso de hacerlo, la solución no implica la restitución del regalo recibido, sino el pago de su coste.

¿Me interesa un depósito con remuneración en especie?

Ésta es quizá la pregunta del millón: ¿me interesa contratar un depósito con remuneración en especie? ¿Y por qué no? Bueno, vayamos mejor por partes.

Lo primero que debes tener presente a la hora de optar por uno de estos depósitos bancarios es que su remuneración suele ser bastante menor que la que te pueden ofrecer aquellos depósitos bancarios con los que sí te paga el banco dinero en efectivo por depositar tus ahorros en la entidad durante un periodo de tiempo determinado.

Sin embargo, la clave de estos depósitos bancarios es que, a diferencia de aquellos en los que percibes una cantidad de intereses durante ‘X’ tiempo al finalizar cada período en concepto de intereses, en este caso recibes el regalo, esto es, la gratificación por invertir tu dinero, justo cuando firmas el contrato. Eso quiere decir que recibes la remuneración por anticipado en lugar de al vencimiento del contrato.

Puede parecer una tontería, pero esa pequeña diferencia temporal supone un beneficio extra para ti como consumidor o como inversor, ya que es como si hubieses obtenido el dinero antes y hubieses podido comprar el producto antes. En definitiva, los depósitos en especie resultan convenientes en el caso de depósitos a largo plazo; es decir, cuando podemos beneficiarnos de la entrega anticipada de la remuneración.

Aparte, antes de llevar a cabo la contratación de un depósito en especie, lo mejor es llevar cabo una comparativa de la Tasa Anual Equivalente (TAE)  obtenida respecto a la de otros depósitos con remuneración en efectivo. Las entidades bancarias tienen la obligación de indicar el rendimiento económico equivalente en forma de TAE.

¿Tributan los depósitos con remuneración en especie?

Una vez ya tienes más claro en qué consisten los depósitos con remuneración en especie y sabes cuáles son sus principales ventajas, lo siguiente que tendrás que preguntarte antes de optar por uno de ellos es por la tributación.

¿Tributan los depósitos con remuneración en especie? La verdad es que sí. Y es que el regalo que te proporciona el banco no es gratuito, sino que aunque la remuneración se perciba en forma de regalo, éste supone un ‘pago en especie’, por lo que  como tal, debe ser objeto de tributación en el IRPF. Esto se explica porque el regalo, sea cual sea,  se trata también de un rendimiento económico obtenido sobre el capital depositado en el banco en cuestión.

  • Así puedes calcular el rendimiento económico

A partir de ahí surge la duda de cómo calcular el rendimiento que debe declararse en el caso de los depósitos con remuneración en especie o con regalo. Para obtener el cálculo debes multiplicar por 1,2 el importe pagado por la entidad bancaria. Es decir, a aquella cantidad que el banco te haya indicado en el contrato que has firmado con ellos  como valor del regalo o  producto añadiéndole un 21%. La cifra resultante es la que deberá integrarse en la base imponible del ahorro.

Por otro lado, seguro que te has preguntado que si la remuneración en especie tributa tendrás que abonar la parte proporcional en concepto de impuestos. Así es. Estos rendimientos en especie cotizan de la misma manera que el resto de los importes consignados en la base del ahorro. Dicho ingreso pagará impuestos como rendimiento del capital en la base del ahorro a un tipo de entre el 19% y el 23%. Los primeros 6.000 euros tributarán al 19%, entre los 6.001 y los 50.000 euros tributarán al 21% y los rendimientos superiores a 50.000 euros, al 23%.

  • Retención aplicada por el banco

Por otro lado, desde el mismo momento en el que el banco te entregue el regalo, éste se ve en la obligación de practicar una retención en tu cuenta correspondiente al 19% del valor de la remuneración. Si bien, este tipo de retenciones no suelen suponer grandes cantidades, conviene ser previsores y tenerlo en cuenta para evitar que tu cuenta se quede en descubierto y sufrir algún tipo de penalización por parte de la entidad bancaria. Después de todo, sería el colmo contratar un depósito y terminar con una rentabilidad negativa como consecuencia de la retención en cuenta.

¿Qué depósito bancario me conviene más?

¿Un depósito a plazo fijo, uno de interés variable o uno con remuneración en especie? ¿Qué depósito es el que me será más ventajoso? Es probable que ahora mismo te encuentres en esta encrucijada. Si ya has leído lo que suponen los depósitos con remuneración en especie habrás llegado a la conclusión de que buena parte de los depósitos cuya remuneración tiene lugar mediante la entrega de regalos suelen ofrecer una rentabilidad dentro de la media o hay veces en las que ésta podría situarse  incluso por debajo del mercado. Esto quiere decir que en muchas ocasiones suele ser más ventajoso contratar un depósito con remuneración en efectivo.

Pero antes de que optes por uno u otro tipo de depósito bancario, lo adecuado es que lleves a cabo el correspondiente cálculo del rendimiento económico obtenido. Solo de esta manera podrás salir de dudas sobre qué es lo que te aporta una mayor rentabilidad.

Hay quien opta por depósitos con remuneración en efectivo, entre los que se encuentran los depósitos a plazo fijo. Son, por tanto, el depósito tradicional que conoce todo el mundo. En este caso la duración del mismo puede ser de apenas unos días o semanas, o bien prolongarse durante varios años. Aquí se suelen establecer unos límites mínimos y máximo de capital que puede ser aportado para la contratación del depósito. Una vez se ha procedido a la contratación del depósito no suele permitirse hacer una ampliación del capital dispuesto. Para ello, será necesario proceder a la contratación de un nuevo depósito. Muchos inversores optan por este tipo de depósitos bancarios que suelen ofrecer mayores rentabilidades que las cuentas de ahorro y conservan con garantías el dinero.

Así que, tú eres quien decide qué depósito es el más ventajoso para ti. Si quieres, siempre puedes utilizar nuestro comparador de bancos para descubrir qué entidades financieras te aportan mayor rentabilidad por contratar sus productos. Es una buena opción para acertar con la decisión.