Fondos monetarios: qué son y ventajas para invertir

Los fondos monetarios son el gran desconocido dentro de los instrumentos de inversión de los españoles. Según datos de Inverco, el patrimonio de los fondos monetarios domésticos en España era, a cierre de mayo de 2020, de unos 4 mil millones de euros. Por poner este dato en perspectiva, representan tan solo el 1,5% del total del patrimonio de los fondos de inversión domésticos en España.

Pero si lo comparamos con el total de los depósitos en manos de los españoles, los fondos monetarios salen aún peor parados. No en vano, en la actualidad, los depósitos guardan un volumen de ahorro 200 veces superior al de los fondos monetarios, según datos del Banco de España. Y todo ello pese a ser un instrumento de inversión que cuenta con una serie de ventajas respecto a otros productos conservadores.

¿Qué son los fondos monetarios?

Los fondos monetarios son una categoría de fondo de inversión cuya cartera está compuesta por valores del mercado monetario, que la mayoría de las veces son activos a corto y muy corto plazo. Normalmente, se materializan en dinero en efectivo, créditos a corto plazo y, en general, activos que pueden convertirse en dinero de forma muy fácil, con vencimientos inferiores a los doce meses.

Este tipo de fondos no tienen exposición ni a materias primas ni a otros activos de renta variable. Además, tampoco pueden tener exposición a divisa extranjera porque, de lo contrario, estarían en la categoría de fondos de renta fija a corto plazo. En general, sus estatutos establecen un mínimo del 90% del patrimonio invertido en instrumentos con vencimiento residual inferior a 2 años y con elevada calificación crediticia.

Están pensados para un tipo de inversor muy conservador que quiera preservar su capital, con una rentabilidad que irá acorde con los tipos de interés del mercado monetario, y que vienen definidos por las políticas monetarias del Banco Central Europeo. Son fondos fácilmente convertibles en efectivo, ya que, de hecho, el tipo de activo en el que invierten está muy cercano a la liquidez y, además, aceptan suscripciones y reembolsos de participaciones de manera diaria.

En general, de los fondos monetarios no se puede esperar una gran rentabilidad, ni siquiera cercana a los fondos de renta fija, y mucho menos a los fondos de renta variable.

¿Cómo se invierte en ellos?

La mayoría de entidades comercializadoras de fondos tienen dentro de su red fondos monetarios. Son fácilmente identificables porque la mayoría de ellos aluden a la liquidez como elemento distintivo del fondo. Así, para identificarlos, muchos de ellos añaden dentro de su denominación el concepto “monetario”, “Cash”, “Money Market”, “Liq”, “Liquidity”, etc.

La forma de invertir en fondos monetarios es la misma que en el caso de cualquier otro fondo de inversión. Eso sí, cuentan con la particularidad de que, al estar todo su patrimonio invertido en activos líquidos, la suscripción y el reembolso suelen ser más rápidos que en otros fondos de renta variable que estén invertidos en activos más líquidos.

Fiscalidad de los fondos monetarios

La fiscalidad de los fondos monetarios es la misma que la del fondos de inversión. Es decir, los contribuyentes tendrán que incluir dentro de su base imponible del ahorro todas aquellas plusvalías provenientes de los reembolsos de los fondos de inversión, al tipo marginal correspondiente.

Ventajas de los fondos monetarios

Los fondos monetarios tienen una serie de ventajas en relación con otros productos de inversión y ahorro y, por supuesto, en relación con otras categorías de fondos.

Seguridad

Los fondos monetarios proporcionan más seguridad que el resto de categorías de fondos. Sus partícipes pueden obtener rentabilidades algo más altas que las del mercado de renta fija, determinadas por el índice EONIA, sin entrar en activos de alta volatilidad que puedan poner en riesgo su patrimonio. 

En este sentido, son ideales para inversores conservadores, especialmente si los comparamos con otros productos como los depósitos a plazo fijo, ya que proporcionan mayor liquidez a corto y medio plazo. Además, su rentabilidad no está limitada por el Banco de España, como sí lo está en el caso de los depósitos.

Comisiones más bajas

Dado que los fondos monetarios no están orientados a bolsa, pueden ofrecer comisiones más asequibles que el resto de instrumentos de inversión, fundamentalmente más bajas que cualquier otro fondo.

Estos fondos tienen limitada a un máximo del 1% su comisión de gestión. En la práctica, las comisiones suelen ser mucho menores, y algunas gestoras cobran solo el 0,06% del patrimonio, muy por debajo de la media del resto de fondos.

Fiscalidad más atractiva

Los principales competidores de los fondos monetarios son las cuentas de ahorro y los depósitos a plazo fijo. Sin embargo frente a estos, los fondos monetarios tienen una fiscalidad más atractiva, ya que es la misma que el resto de fondos, y pueden aprovecharse del diferimiento fiscal.

Es decir, en los fondos monetarios, no se pagan impuestos mientras no se realicen los reembolsos, y por la totalidad de las plusvalías obtenidas. En otros productos, en cambio, se abonan los impuestos correspondientes en el momento en el que se vayan abonando los intereses, que suele ser una vez al año.