Inversiones seguras: cómo invertir dinero de forma segura

Estamos viviendo un contexto de incertidumbre sin precedentes en nuestra historia, que se está trasladando a las inversiones. Nunca había sido tan difícil hacer inversiones seguras, al menos para los ahorradores que buscan una cierta rentabilidad por sus ahorros sin renunciar a la garantía que antes proporcionaban algunos productos de renta fija.

Los bajos tipos de interés y la sensación de turbulencias permanentes en los mercados financieros contribuyen a alimentar esta sensación de pánico inversor continua. Aun así, todavía existen algunas posibilidades de ahorro e inversión interesantes y seguras para los ahorradores más conservadores.

Depósitos a plazo fijo

Los depósitos a plazo fijo son productos que proporcionan una rentabilidad conocida de antemano durante un plazo predeterminado. Al contratar un depósito a plazo fijo, renunciamos a la disponibilidad de nuestro dinero durante un periodo de tiempo determinado.

En este sentido, son inversiones seguras que cuentan con una cobertura adicional, la del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que cubre hasta 100.000 € por titular y entidad. El FGD que nos cubrirá será el del país donde la entidad tenga su sede, todos ellos armonizados por las normativas de la Unión Europea, ofreciendo características similares.

Según datos del Banco de España, los depósitos a más de dos años de plazo en España ofrecen un tipo de interés del 0,18%. Sin embargo, en Europa pueden encontrarse alternativas más atractivas para los ahorradores que, además, son perfectamente contratables desde nuestro país de una forma muy sencilla.

Contratación 100% online
0,91%
anual
Banca Progetto
Italia
Contratación 100% online
1,01%
anual
BlueOrange Bank
Letonia

Cuentas de ahorro

Las cuentas de ahorro también pueden considerarse inversiones seguras. Son un tipo de producto a caballo entre las cuentas corrientes y los depósitos a plazo fijo. Es decir, garantizan la disponibilidad absoluta del dinero en todo momento, no tienen plazo, pero no permiten domiciliar recibos ni realizar pagos con ellas. El dinero depositado en esta cuenta irá devengando intereses que se irán abonando de forma periódica.

Su rentabilidad suele ser inferior a los depósitos a plazo fijo. Al igual que el resto de depósitos, están también protegidas por el Fondo de Garantía de Depósitos y en las mismas cantidades. No suelen tener comisiones ni ningún gasto asociado a ellas.

Contratación 100% online
0,30%
anual
BRAbank
Noruega

Seguros de ahorro

Los seguros de ahorro son un tipo de seguro de vida comercializado por entidades aseguradoras. Permiten obtener una rentabilidad asegurada mediante el pago de una prima periódica, normalmente invirtiendo en activos financieros conservadores. Su periodo medio es de 2 años, aproximadamente, de manera que tienen liquidez a medio plazo.

Aunque tradicionalmente han sido un producto de perfil conservador, con un bajo riesgo, en los últimos años han aparecido alternativas que permiten la inversión para otro tipo de ahorradores, fundamentalmente a través de los Planes Individuales de Ahorro Sucesivo (PIAS) o los unit linked.

En muchos casos, comparten varias de las características de un depósito a plazo fijo aunque, en esencia, son productos bastante diferentes. La diferencia fundamental es que, en el caso de los seguros de ahorro, no hay ninguna entidad que garantice el capital a los asegurados. Eso sí, tienen que estar supervisados por la Dirección General de Seguros, que depende, a su vez, del Ministerio de Economía.

Fondos garantizados

Los fondos garantizados también forman parte de las inversiones seguras. Son un tipo de instrumento de inversión sin riesgo que, además, incorporan un seguro para preservar el capital del partícipe, descontando las comisiones y gastos asociados del producto. Esto hace que las rentabilidades nunca sean negativas, y que el partícipe pueda obtener una rentabilidad cierta, por pequeña que sea.

Eso sí, normalmente este tipo de productos tienen una fecha de vencimiento de la garantía en la que se asegura que las participaciones del fondo alcanzarán un determinado valor liquidativo. Solo los partícipes que mantengan su inversión en esa fecha podrán disfrutar de estas condiciones.

Es decir, igual que ocurre con los depósitos a plazo fijo, no podremos reembolsar nuestro dinero con antelación. De hacerlo, tendremos que pagar una penalización a la gestora, sufrir pérdidas con la inversión o no beneficiarnos de la garantía aportada por el fondo.