Tipos de interés: ¿Qué son?

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Tipos de interés ¿qué son?

El interés es el precio que se paga por conseguir dinero durante un cierto periodo de tiempo. En las modalidades más simples, interés es lo que pagas a una entidad de crédito a cambio de que te preste dinero, y también lo que te paga la entidad a ti por dejarle una cantidad determinada (en forma de depósito o de títulos de renta fija, por ejemplo).

El tipo de interés sería entonces el interés que corresponde a un capital (lo que se llama principal). Se expresa en tanto por ciento sobre el importe del capital y se refiere a un periodo de tiempo determinado. Lo más normal es que se hable de un porcentaje sobre un capital que se presta durante un año.

Ejemplo:

  • Si se dice que el tipo de interés de un préstamo es el 5% anual,  significa que el interés que recibirá la entidad de crédito es de 5 euros por cada 100 euros que haya prestado durante un año.
  • Si se dice que el tipo de interés de un depósito de 100 euros es el 8% anual pagadero solo durante un trimestre, significa que al final del trimestre le darán 2 euros, que es lo mismo que un tipo de interés del 2% trimestral.

Tenga en cuenta que, por razones de economía lingüística, muchas veces se utiliza el término “interés” como sinónimo de tipo de interés.

Ejemplo: el interés a cobrar por este préstamo es el 5% anual; en realidad, el 5% es el tipo anual de interés, y el interés será el resultado de aplicar dicho porcentaje al principal del préstamo durante el periodo de tiempo que corresponda. En el ejemplo anterior, 5 euros.

El tipo de interés cumple dos funciones principales. En el caso del ahorrador, el tipo de interés es la compensación que este percibe por sacrificar parte de todo el consumo que podría hacer en el presente, pero que no hace y que gracias al tipo de interés podrá disponer de una mayor cantidad de dinero en el futuro. Desde el punto del prestamista el tipo de interés es la compensación que recibe un acreedor por prestar su dinero y de asumir un riesgo y/o una pérdida de su poder adquisitivo durante el periodo de tiempo que dure el préstamo.

 

Tasa Anual Equivalente

La T.A.E. o Tasa Anual Equivalente es un indicador que, en forma de tanto por ciento anual, refleja el coste o rendimiento efectivo de un producto financiero. Permite al cliente comparar las diferentes inversiones o préstamos, con independencia de sus condiciones particulares, ya que iguala todos los elementos de la operación, informándose con ella del coste o rendimiento total de la operación.

La T.A.E. se calcula de acuerdo con una fórmula que tiene en cuenta el tipo de interés nominal, la frecuencia de los pagos (mensuales, trimestrales, etc.), las comisiones bancarias y otros gastos o ingresos. Existen, además, unos criterios para el cómputo de estos factores, en función de la naturaleza de la operación.

Para que sirva de ejemplo, en los préstamos hipotecarios, la entidad debe incluir los intereses que el cliente deberá pagar (si es tipo variable, calculados al tipo que resulte de tener en cuenta el valor del índice más el diferencial en ese momento), todas las comisiones, los impuestos y cualquier otro tipo de gastos que el cliente deba asumir en relación con el contrato de préstamo y que sean conocidos por la entidad, con excepción de los gastos de notaría. También deberá incluirse el coste de todos los servicios accesorios relacionados con el contrato de préstamo, en particular las primas de seguro, si la obtención del préstamo en las condiciones ofrecidas está condicionada a la prestación de tales servicios.

Las entidades están obligadas a informar sobre la TAE de sus operaciones en la publicidad de sus productos que se haga referencia a coste o rentabilidad, en los contratos, en los documentos de liquidación y en las ofertas vinculantes.

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¿Para qué sirve?

La T.A.E. es muy útil porque permite comparar distintos productos u opciones de inversión, con independencia de sus condiciones particulares. Esto es así especialmente entre productos de igual naturaleza, en los que los restantes elementos, y en particular el riesgo que tienen, son idénticos.

A la hora de comparar préstamos, tenemos que distinguir dos situaciones: antes de contratar el préstamo y una vez que ya estamos devolviéndolo.

Así, antes de contratar el préstamo, el indicador clave es la Tasa Anual Equivalente (T.A.E.). Si quieres conocer más sobre la T.A.E te invitamos a que eches un vistazo a nuestra entrada “Diferencias entre T.I.N y T.A.E

Pero una vez que dispongamos del préstamo, para efectuar una buena comparación entre nuestro préstamo y otras ofertas que puedan existir en el mercado, nuestro indicador solo debería tener en cuenta lo que nos queda por pagar del préstamo. Podemos definir ahora un nuevo indicador, el Coste Efectivo Remanente (C.E.R.), que representa el coste efectivo correspondiente al tiempo que nos queda para la total amortización o devolución del préstamo. En el cálculo de este concepto únicamente se tienen en cuenta los pagos que tenemos que hacer hasta el vencimiento.

¿Dónde debe figurar?

Las entidades están obligadas a informar sobre la TAE, (o del CER, según corresponda) de sus operaciones en la publicidad que hagan de sus productos, en los contratos que formalicen con sus clientes, en las ofertas vinculantes que realicen y en los documentos de liquidación de operaciones activas y pasivas.

Desde el año 1990 el Banco de España obliga a todas las entidades financieras a dar a conocer la TAE en todas sus operaciones pasivas (productos financieros destinados a ahorrar) y activas (créditos y préstamos concedidos a los clientes) para que el cliente no confunda el TIN con la TAE.

¿Está regulado el tipo de interés que puede cobrar o pagar una entidad?

No, las entidades tienen libertad para decidir sus tipos de interés.

No obstante, las entidades tienen la obligación de publicar:

Los tipos para los descubiertos en cuenta corriente (que para los consumidores no pueden dar lugar, una vez sumadas las comisiones, a una TAE superior al interés legal del dinero multiplicado por 2,5)

Los tipos para los excedidos en cuenta de crédito

Fuente: Banco de España

A fecha de 24/11/2017