26.10.2017 | 5 mínutos de lectura | Imprimir artículo

Fondos de inversión vs depósitos bancarios | Raisin

Fondos de inversión vs Depósitos bancarios

Obtener ahorros a lo largo de la vida es una ardua tarea. No menos fácil es la tarea de buscarles una rentabilidad, pues requiere la toma de las decisiones adecuadas para invertir los recursos económicos obtenidos en aquellos productos que permitan obtener una mayor rentabilidad, asumiendo un riesgo. Uno de los dilemas a los que frecuentemente se enfrenta un ahorrador es decidir si pone su dinero en un depósito bancario o en un fondo de inversión.

Un depósito a plazo es un producto bancario en el que se entrega una cantidad de dinero a una entidad de crédito durante un tiempo determinado. Transcurrido el plazo, la entidad se lo devuelve, junto a la remuneración pactada en forma de intereses, salvo que se acuerde con la entidad el cobro periódico de intereses mientras dure la operación. En cambio, un fondo de inversión es otro instrumento de ahorro conformado por un patrimonio que se forma con los aportes de un grupo de personas que invierten su capital en búsqueda de rentabilidad. El fondo reúne el dinero aportado por todos los participantes para que una entidad se encargue de su gestión y administración, decidiendo en qué valores negociables invierte el patrimonio.

Rentabilidad-riesgo de los depósitos bancarios vs fondos de inversión

En el caso de los depósitos bancarios, la rentabilidad se conoce de antemano, ya que en la contratación del depósito debe aparecer la TAE, que indica la rentabilidad del depósito. En el caso de los fondos de inversión, la rentabilidad dependerá de en qué tipo de activos se invierta el patrimonio constituido. Por lo general, el patrimonio de los fondos de inversión se diversifica entre acciones, bonos u otro tipo de instrumentos financieros. Estos activos pueden aportar unas mayores rentabilidades, pero también pueden arrojar pérdidas. Los ahorradores, en este aspecto, deben decidir cuánto riesgo están dispuestos a asumir a cambio de obtener una rentabilidad mayor que la que oferta un depósito bancario.

Garantías de recuperar el dinero

Con los depósitos a plazo tienes completamente garantizada la recuperación del dinero depositado junto con los intereses pactados, pues en la contratación de éste, la entidad de crédito así se compromete. Pero incluso en el caso de quiebra del banco, el Fondo de Garantías de Depósitos garantiza que cada cliente recupere hasta 100.000 euros que tenga depositados en esa entidad. En el caso de los fondos de inversión, no cuentan con otro instrumento análogo al de los Fondos de Garantía de Depósitos, salvo el aval de la entidad depositaria que custodia los fondos. Si bien es cierto que pese a contar con menos medidas de seguridad, los fondos se caracterizan por ser instrumentos donde es muy fácil reembolsar o traspasar el dinero invertido en ellos con una periodicidad diaria.

Qué preguntarse antes de decidirse por un depósito a plazo o fondo de inversión

El inversor que se debata entre poner su dinero en un depósito a plazo o un fondo de inversión lo primero que debe preguntarse es ¿Qué riesgo está dispuesto a asumir? ¿Cuál es la rentabilidad mínima que quiere conseguir para su dinero? ¿En qué plazo quiere tener de vuelta el principal más los intereses? Y si entiende el tipo de producto en el que está metiendo su dinero. Tanto los depósitos a plazo como los fondos de inversión son instrumentos fáciles de comprender. Los fondos dan la posibilidad de obtener una rentabilidad mayor que la de un depósito, pero también entraña más riesgo y cuenta con un menor respaldo en caso de situaciones excepcionales, como una quiebra bancaria. El ahorrador debe ponderar todos estos elementos antes de tomar una decisión.

La combinación de ambos: los depósitos estructurados

Si tras conocer las características de cada uno no es capaz de decidirse, los depósitos combinados son una mezcla de depósitos bancarios y fondos de inversión. Los depósitos combinados son un tipo de depósitos que se componen del tradicional depósito a plazo fijo y algún producto de inversión (una bolsa de valores o un fondo de inversión establecido de antemano por el banco). Es decir, una parte de los ahorros se invierte en un depósito bancario tradicional, con el capital completamente garantizado y, el resto de la inversión, en un producto con mayor riesgo financiero. La rentabilidad final del depósito combinado será una combinación de los tipos de interés del depósito a plazo fijo y del comportamiento que haya tenido el fondo de inversión asociado, el cual puede alcanzar una rentabilidad mayor que la de un depósito a plazo pero también arrojar pérdidas negativas y no debemos olvidar que no tiene el capital garantizado en esa parte del producto.