09.12.2020 | 5 minutos de lectura | Imprimir artículo

Previsiones de inversión para 2021

Predecir el futuro es imposible. Sin embargo, sí podemos pensar en diferentes escenarios a los que nos vamos a enfrentar en los próximos meses. Por ello, hoy, nos atrevemos a aventurar algunas previsiones de inversión para 2021.

 

¿Cómo se presenta el 2021?

2020 ha sido un año que nos ha dejado realmente tocados. Hemos tenido muchos golpes. Quizá sólo recordemos la pandemia, pero no hay que olvidar que hemos pasado por varios atentados terroristas y uno de los peores incendios jamás habidos en todo el mundo (el de Australia).

Además de, por supuesto, unas elecciones en EEUU en las que sobrevuela la duda de su legitimidad y el peligro de que el traspaso de poderes no sea pacífico. En resumen, 2020 ha sido un año duro.

Siendo así, alguien podría pensar que 2021 va a ser un año más fácil. Pero lo cierto es que no parece que vaya a serlo. Más bien al contrario. Hay varios motivos para pensar que 2021 va a ser más duro que 2020.

En 2021 vamos a ver de verdad los efectos devastadores de la pandemia en la economía, y, además, lo veremos sin estar conectados a las máquinas de respiración asistida de la UE. Por tanto, económicamente, Europa y particularmente España no lo van a pasar bien.

Y, por último, habrá que esperar a ver los próximos movimientos económicos y geopolíticos de EEUU. Su tensa relación con China puede provocar rigideces en los mercados y desestabilizar aún más la economía mundial.

Y todo esto asumiendo que, para 2021, tendremos una vacuna para el coronavirus. Porque, si no es así, a todo eso se sumará el hecho de que seguiremos teniendo medidas restrictivas que seguirán deteriorando tanto la economía como nuestra salud mental (para salvaguardar la física).

¿Cómo debemos plantearnos la inversión?

Ante un escenario como este, lógicamente, la gente se plantea cuál es la mejor forma de actuar y qué hacer. Especialmente, en materia financiera.

Nuestra recomendación es que, si tu situación es precaria, ahorres en efectivo o en algún producto de ahorro de máxima liquidez, como un depósito bancario, porque si la cosa se pone fea, quizá pierdas tu trabajo y necesites tirar de ahorros.

En el caso de que tu situación no sea precaria, sino que vayas razonablemente holgado, sea porque tienes bastante dinero ahorrado o unos ingresos estables, será el momento de invertir. Y lo cierto es que será muy buen momento.

Porque, sí, la economía se deteriorará gravemente. Pero es en esos momentos cuando todo está más barato y donde los que sí tienen dinero pueden encontrar auténticas gangas.

Por supuesto, estas gangas no darán beneficios en pocos meses. Probablemente la crisis de 2021 se alargue un mínimo de un par de años. Pero tú ya tendrás esos activos adquiridos y sólo tendrás que esperar a que se recupere su precio.

Como siempre, lo más importante a la hora de invertir es que lo hagas pensando en el largo plazo. Si inviertes de esta forma, siempre conseguirás buenos resultados, porque, a largo plazo, la inventiva humana y el desarrollo económico siempre ganan.

¿Qué opciones de inversión tenemos?

Ahora bien, ¿en qué tipo de inversiones concretas debería meterme cuando en 2021 la crisis haga acto de presencia? Nuestras recomendaciones son las siguientes:

Fondos indexados:

Los fondos indexados tendrán una buena bajada, la cual se puede aprovechar para tomar posiciones que generen una rentabilidad extraordinaria a un plazo de 5 o 10 años. Si están bien diversificados, no tienes por qué asumir un exceso de riesgo. Es una opción muy recomendable para la mayoría de la población.

Inmobiliario:

El inmobiliario también bajará algo después de que lo hagan las Bolsas, porque la gente no podrá pagar alquileres e hipotecas y habrá sobreoferta de vivienda. Será algo parecido a lo sucedido en 2008-2009, pero con la ventaja (desde el punto de vista inversor) de no haber estado viviendo una burbuja.

Depósitos a plazo fijo:

Si no quieres depender de la volatilidad del mercado y lo que buscas es conocer la rentabilidad de tu inversión desde el minuto uno, los depósitos bancarios son la opción menos arriesgada y más sencilla. Además, están protegidos por los Fondos de Garantía de Depósitos.

 

Estas son las dos principales inversiones que recomendaríamos en un entorno como el que se presenta en 2021. Lógicamente, el inmobiliario no estará al alcance de todo el mundo. Ya sabes que el desembolso en capital que hay que hacer es bastante elevado y no todo el mundo tiene tanto dinero en efectivo. Además, los bancos, en época de crisis, no dan crédito.

Es por ello que, probablemente, las mejores opciones sean los fondos indexados, para los más valientes, y, para los más conservadores, los depósitos a plazo fijo. No obstante, si eres una de esas personas que va a tener bastante liquidez, el inmobiliario puede ser una opción inteligente. Sobre todo, para diversificar y conseguir un activo que genere rentas.

Como puedes ver, estas previsiones de inversión para 2021 son razonablemente sensatas. Sin embargo, debes saber que, como decíamos, es imposible predecir el futuro. Así que, por favor, tómatelas como posibilidades, no certezas.