22.06.2021 | 5 minutos de lectura | Imprimir artículo

¿Por qué el ahorro en los depósitos bancarios de los hogares sigue creciendo?

Los depósitos bancarios se han convertido en el producto de ahorro por excelencia de los ciudadanos españoles. Según datos del Banco de España, el montante total de dinero en este tipo de productos alcanzó los 924.369 millones de euros a cierre de marzo de 2021, el mayor nivel desde que se tienen datos. Dicho de otro modo, el equivalente al 70% del PIB de España ya se encuentra en depósitos bancarios.

España ha sido tradicionalmente un país de depósitos, pero la actual coyuntura económica, sanitaria y social ha acentuado todavía más este fenómeno. El ahorro en estos productos sigue creciendo, y todo hace indicar que la incertidumbre que todavía está latente en el entorno socioeconómico hará que esta tendencia siga manteniéndose en un futuro próximo.

 

Ahorro por precaución tras la crisis de la covid-19

La crisis provocada por la covid-19 ha incentivado el ahorro entre los españoles y, en general, en todos los países. La tasa de ahorro de los hogares se disparó hasta el 14,8% en 2020, el más alto de la serie histórica, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Sin embargo, las restricciones todavía están presentes, y se puede decir que esta cifra sigue bastante estable en 2021.

La mayoría de familias han ahorrado por dos motivos: por un lado, porque no podían gastarlo, al estar todo cerrado; y, por otro, por precaución ante un futuro cargado de incertidumbre. Una nueva crisis económica que no tiene precedentes en nuestra historia reciente ha sido el principal motivo.

De hecho, este ahorro no ha sido canalizado hacia productos de inversión, sino hacia otros productos seguros y líquidos como los depósitos bancarios. Hay que recordar que los primeros 100.000 € por titular y entidad están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos español, de manera que se han erigido en todo un seguro de vida ante momentos de incertidumbre económica.

Más rentabilidad por el dinero

Los bajos tipos de interés que rigen el mercado se trasladaron ya hace unos años a la rentabilidad de los depósitos bancarios. Esta situación se ha agravado todavía más en nuestro país, donde el interés es más bajo que en los países de nuestro entorno. En este sentido, mientras la media de la zona euro es del 0,20%, España está a la cola, ya que ofrece un interés de tan solo el 0,01%.

Por suerte, algunas plataformas como Raisin permiten que cualquier ahorrador pueda acceder a los depósitos bancarios de entidades europeas en las mismas condiciones que en España. Así, se puede obtener un tipo de interés muy superior, de hasta el 1,17 % TAE en un plazo que llega hasta los diez años. Todo ello con la seguridad que, como hemos dicho, ofrece el Fondo de Garantía de Depósitos.

Consumo y proyectos cancelados

Durante el estricto confinamiento que tuvo lugar entre los meses de marzo y abril de 2020, los españoles tuvieron que cancelar muchos proyectos, como vacaciones, compras inmobiliarias o nuevas inversiones. Este dinero, que a priori debería servir o bien para consumo o bien para capitalización, volvió a los depósitos bancarios, engrosando su cuantía.

La pandemia está durando más de lo que muchos hubieran esperado, y muchos proyectos no se han podido retomar en este tiempo. Y a pesar de que el estado de alarma ya ha terminado, la tendencia de los depósitos es hacia un mayor crecimiento porque la incertidumbre sigue todavía muy latente entre la opinión pública.

Una apuesta segura

A todos estos factores se les une el carácter conservador que ha caracterizado tradicionalmente al inversor español y que, lejos de cambiar, ha ido consolidándose con las crisis económicas de la última década. Los ahorradores de nuestro país apuestan mayoritariamente por productos e instrumentos seguros, y en estas circunstancias los depósitos bancarios no tienen rival.

Los depósitos siguen siendo una excelente opción para diversificar nuestra cartera de inversión y reducir el riesgo, ya que se trata de una inversión segura que podemos realizar tanto en el corto como en el largo plazo. Apostar por la inversión en depósitos es una forma de reducir el riesgo de nuestras inversiones sin dejar el dinero aparcado en la cuenta bancaria, donde no nos genera ningún tipo de interés.

En definitiva, los depósitos bancarios, tanto a la vista como a plazo fijo, continúan siendo una alternativa más que interesante para los ahorradores españoles. Quizá por todas estas razones siguen batiendo récords mes tras mes, y todo hace indicar que la tendencia continuará en el futuro.