02.01.2018 | 5 mínutos de lectura | Imprimir artículo

¿Por qué se les llama depósitos a plazo fijo? | Raisin

¿Por qué se les llama “depósitos a plazo fijo”?

Un depósito a plazo fijo (también llamado imposición a plazo fijo) es un producto bancario que consiste en la entrega de una cantidad de dinero a una entidad financiera durante un tiempo determinado. Transcurrido el plazo, la entidad devuelve el dinero, junto con los intereses pactados. También puede ser que los intereses se paguen periódicamente mientras dure la operación. Los intereses se liquidan en una cuenta corriente o libreta que el cliente tendrá que tener abierta en la entidad al inicio. Se tratan, por tanto, de productos bancarios sencillos de entender para los clientes que los contratan y que les permiten conocer prácticamente de antemano cuál va a ser la cantidad final de dinero que se les va a devolver una vez se cumpla el periodo de vida del depósito.

Además de por su sencillez, estos productos gozan de una amplia demanda entre los ahorradores más conservadores por varios motivos. Uno es la seguridad que ofrecen, ya que el capital prestado más los intereses del depósito están respaldados tanto por la propia entidad bancaria, como por el Fondo de Garantía de Depósitos (que garantiza que todo cliente que tenga contratado un depósito con su banco pueda recuperar hasta 100.000 euros en los productos que tenga contratados con la entidad). Otro de sus atractivos es que ofrecen una rentabilidad fija, con lo que el cliente que los contrata no tiene que preocuparse de posibles vaivenes en el mercado, como sí sucede con otros productos. Con los depósitos a plazo fijo sabes perfectamente el rendimiento que vas a obtener. Finalmente, está la flexibilidad para elegir los plazos de cobro de intereses, bien sea negociando con la propia entidad o bien escogiendo entre la gran variedad de ofertas de depósitos que hay, con lo que es fácil encontrar uno que se ajuste a tus necesidades.

¿Por qué se les conoce a plazo fijo?

Una de las características que definen a los depósitos a plazo fijo es que cuentan con una fecha de vencimiento, que es cuando se puede retirar el dinero y los intereses. De esta forma, el establecer una fecha de vencimiento implica imponerle un periodo de duración o un “plazo fijo de vida” entre el momento en que se pone el dinero en el depósito y la fecha de vencimiento que es cuando expira el producto. Esta característica diferencia a los depósitos a plazo de otro tipo de depósitos, como son los depósitos a la vista (cuentas corrientes) en donde no hay especificada ninguna fecha de vencimiento a partir de la cual se pueda meter o sacar dinero del depósito.

También la fecha de vencimiento diferencia a los depósitos a plazo fijo de otro tipo de productos, como los depósitos estructurados en los que, tras un periodo inicial a un tipo fijo, se aplica un tipo variable vinculado a la evolución de un índice, al valor de una cesta de acciones o incluso a la posibilidad de que ocurra un hecho futuro.

¿Cómo influye el plazo en la rentabilidad y riesgo del depósito?

 Los tipos de interés cumplen dos funciones principales. En el caso de los prestamistas es la compensación que ellos perciben por prestar su dinero a un prestatario con las implicaciones que ello tiene (el riesgo de que el prestatario no devuelva el dinero prestado y el sacrificio que supone para el prestamista no poder disponer a tiempo presente del dinero que ha concedido con el préstamo). El tipo de interés es también la compensación que puede percibir el ahorrador por sacrificar su consumo presente a cambio de que en un futuro pueda consumir más. Esto se plasma cuando el ahorrador coge sus ahorros y los invierte en productos financieros a la espera de obtener una rentabilidad.

Obviamente, cuanto mayor sea el plazo en que un ahorrador tenga puesto su dinero en un producto financiero mayor es el riesgo que asume de poder soportar una pérdida en su capital invertido. A su vez, cuanto más tiempo esté el dinero puesto en el depósito, mayor es el tiempo que el ahorrador emplea para sacrificar su consumo presente. Por todo ello, a mayor plazo de duración del depósito a plazo fijo el cliente exigirá una mayor compensación y por ello cuanto mayor es el periodo de duración de un depósito, mayor es el interés que ofrece.

Conviene tener en cuenta respecto al plazo, que algunos depósitos se renuevan una vez vencido el plazo por otro plazo igual si el titular así lo desea. Si no, el contrato se extingue y el dinero se ingresa en una cuenta corriente o libreta asociada. Otros depósitos se renuevan automáticamente, pero normalmente por un tipo de interés inferior. También existen depósitos que no permiten renovación.

¿Qué sucede con estos tipos de productos si quiero retirar el dinero antes de plazo?

Por lo general, en la mayoría de depósitos la cancelación anticipada no está permitida. En otro tipo de depósitos, se aplica una penalización que no puede ser mayor que el importe de los intereses brutos devengados desde el inicio de la operación. Dentro de la oferta de depósitos que dan los bancos colaboradores de Raisin, puedes encontrar depósitos a plazo de ambos tipos.