15.06.2020 | 5 minutos de lectura | Imprimir artículo

Renta 2019, ¿qué inversiones permiten desgravar?

La Campaña de la Renta 2019 ya está en marcha. Desde el pasado 1 de abril y hasta el próximo 30 de junio, los contribuyentes españoles podemos consultar nuestro borrador de la renta del año pasado y presentar nuestra declaración.

Si quieres reducir tu factura fiscal, no debes perder de vista las deducciones. En este artículo te vamos a explicar cuáles son las inversiones que permiten desgravar en la renta de 2019.

Planes de pensiones

Los planes de pensiones son el producto de inversión más interesante que existe para ahorrar impuestos en la declaración de la renta. Tanto es así que muchas personas se deciden a contratarlo no solo como herramienta de ahorro e inversión, sino también con el objetivo de desgravar.

Los planes de pensiones permiten reducir la base imponible sobre la que se aplican los distintos tramos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El límite está en 8.000 euros anuales (que es la aportación máxima anual que permite un plan de pensiones) o en el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. Se escoge la cifra que sea menor.

Para que lo entiendas, si durante el año 2019 ganaste 37.000 euros y aportaste a tu plan de pensiones 7.000 euros, tu base de cotización se reduce de 37.000 a 30.000 euros. En la práctica, para la Agencia Tributaria es como si hubieses ganado 7.000 euros menos, lo que se traduce en una carga impositiva menor (recuerda que el IRPF es un impuesto progresivo y se paga más cuánto más se gana).

El ahorro fiscal será mayor o menor en función de los ingresos del contribuyente, de su situación personal (soltero sin hijos, casado, divorciado con hijo a cargo…) y de la aportación que realice a su plan de pensiones. En cualquier caso, el ahorro puede llegar a ser muy importante, sobre todo para las rentas más altas. Por ejemplo, alguien que aporte 8.000 euros a su plan de pensiones y tenga un tipo marginal del 45% podrá desgravar 3.600 euros en su declaración de la renta.

Plan de Previsión Asegurado (PPA)

Un plan de previsión asegurado (PPA) es un seguro individual de ahorro a largo plazo que se puede contratar a través de una aseguradora. Su principal característica es que garantiza a sus partícipes un capital cierto a la fecha de vencimiento de la garantía de interés.

En la práctica, los PPAs y los planes de pensiones tienen muchas similitudes. Ambos se rigen por la misma legislación y están pensados como un instrumentos de ahorro que ayudan a complementar la pensión de jubilación. No obstante, el funcionamiento de ambos es diferente, ya que el PPA ofrece un rendimiento cierto y el plan de pensiones, no (su rentabilidad depende del comportamiento de sus activos).

En cualquier caso, los planes de previsión asegurados también permiten desgravar en la declaración de la renta de la misma forma que lo hacen los planes de pensiones, es decir, hasta un límite de 8.000 euros (o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas, la cifra que sea menor) y en función del tipo marginal que se le aplica al contribuyente.
Inversión en empresas de nueva creación
El IRPF contempla una deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación. Los contribuyentes podrán deducirse el 30% de las cantidades que hayan satisfecho en la compra de acciones sobre una base máxima de deducción de 60.000 euros. Esto significa que si inviertes 30.000 euros en una startup de nueva creación, podrás desgravarte 9.000 euros en tu declaración de la renta.

Eso sí, la empresa en la que inviertas deberá cumplir una serie de requisitos. Los más importantes son no cotizar ni en la bolsa de valores ni en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y no superar los 400.000 euros en fondos propios. Además, tu participación no puede ser superior al 40% del capital de la empresa.

En el caso de empresas que cotizan en el MAB, algunas comunidades autónomas sí permiten la opción de desgravar por las inversiones realizadas en las mismas.

Compensar pérdidas de años anteriores

Una última opción para pagar menos impuestos en la declaración de la renta es compensar las pérdidas en bolsa que pudieses haber tenido en el pasado (hasta hace cuatro años) con las ganancias actuales. Si haces esto solo pagarás impuestos por los beneficios reales que hayas logrado con tus inversiones.

Por ejemplo, imagina que has invertido en bolsa en 2018 y en 2019. Si en 2018 obtuviste unas pérdidas de 3.000 euros y 2019 ganaste 4.000 euros, al hacer la declaración de la renta puedes compensar ambas cifras y tributar solo por una ganancia de 1.000 euros. Al hacer esta compensación, el ahorro fiscal es bastante interesante.