Cómo decidir si invertir en bolsa es ideal para tu perfil de ahorrador

Si eres nuevo en el mundo de la inversión, el mercado de valores puede parecerte un lugar bastante aterrador. A estas alturas, probablemente hayas escuchado todo tipo de advertencias sobre cómo pueden crecer o caer en picado las acciones en función de las fluctuaciones del mercado de valores. Ante tanta incertidumbre, seguramente te lo pienses dos veces antes de invertir en bolsa. Sin embargo, antes de que le cierres las puertas a la opción de invertir en bolsa, te vamos a echar una mano y a ayudarte a decidir si invertir en bolsa es la mejor opción para tu perfil de ahorrador.

¿Qué tipo de ahorrador eres?

Ahorrar dinero no es una tarea fácil. Se necesita mucha dedicación, la voluntad para cumplir con los objetivos financieros y una mentalidad a largo plazo. De lo contrario, será muy difícil establecer y apegarse a un plan de ahorro efectivo.

El ahorrador temerario

Uno de los perfiles de ahorrador más poco práctico es el de aquella persona que ahorra lo justo y se lo gasta al momento siguiente. Son personas que no tienen ningún control sobre sus gastos. El dinero simplemente desaparece de sus bolsillos (y cuentas) en una fracción de segundo. Este tipo de ahorrador vive el presente y apenas se preocupa por su futuro. A ellos que disfrutan de los riesgos la inversión en bolsa les pone, como aquel que dice, los dientes largos. Son del tipo de los que gustan de jugar con los ahorros, por lo que la inversión en bolsa es una buena opción para ellos. Eso sí, aunque no sean del perfil de ahorrador moderado, no estaría de más que reservaran una pequeña parte de sus ahorros y los invirtieran en depósitos para garantizarse un colchón financiero con el paso de los años.

Ahorros descontrolados

Este perfil de ahorrador es de los que no gastan de ninguna manera. Pero aunque no gasten, tampoco hacen un seguimiento de todos y cada uno de sus gastos. Cuando se trata de ahorros, agregan un poco de vez en cuando y siguen tirando. Para este tipo de ahorradores, lo más conveniente es establecer metas pequeñas y realistas para que comprendan cómo se amortizan los ahorros. Por ejemplo, si se desea comprar un coche, primero deberán decidir cuánto dinero tendrá que ahorrar cada mes para realizar la compra en los próximos meses. Este ciclo de ahorro y recompensas le motivará a ahorrar en una escala mayor y a tener un mayor control de sus finanzas.

Ya que disfrutan haciendo un seguimiento de los ahorros, tal vez probar el mercado de valores pero con una inversión pequeña podría resultarles gratificante si invierten, por ejemplo, durante cinco años. Durante ese tiempo es probable que obtengan rendimientos potencialmente mejores que si guarda su efectivo en una cuenta de ahorros, donde el tipo de interés es menor. Aunque si no suelen gastar demasiado, invertir en depósitos es una excelente opción para garantizar no perder ni un euro de la inversión.

Ahorro para uno mismo

Este tipo de ahorrador se podría comparar con una persona que suele hacer frente a sus deudas mes a mes y que aun así aparta un poco de dinero para ahorrar para el mes siguiente. Son los ahorradores que adoptan un enfoque lento y constante para ahorrar dinero. Tienen éxito en el ahorro, gracias a su esfuerzo constante.

Ahorradores a lo grande

A diferencia del tipo anterior, este cada vez que tiene una oportunidad, ingresan grandes cantidades de dinero en sus cuentas de ahorro. Se caracterizan por querer un ahorro a lo grande, por lo que disfrutan esperando mucho a que sus ahorros crezcan.  En este caso, la seguridad que proporcionan compañías como Raisin donde poder comparar distintas opciones de ahorro es un plus. Y es que si, por ejemplo, este tipo de ahorradores está guardando dinero para los costos de educación de sus hijos, o para la jubilación para complementar su pensión y tener una buena suma de dinero asegurada, la inversión en bolsa, si son principiantes, no es una opción, puesto que es probable que no se recupere toda la cantidad invertida.

La estrella de rock del dinero

Estos tipos son extremadamente buenos en administrar su dinero. Gastan con cuidado y nunca se comprometen a ahorrar, nunca. Se adhieren estrictamente a sus presupuestos también. Sin embargo, aunque este es un buen comienzo para la administración del dinero, no son realmente buenos para hacer crecer su dinero.

¿Qué puedes hacer si eres este tipo de ahorrador? Si ya te está yendo muy bien a la hora de administrar tu dinero, es hora de intensificar su juego y comenzar a invertir. Solo si inviertes en los canales correctos, podrás aumentar tu riqueza.

Siendo buenos en la administración financiera, seguro que ya han probado productos financieros como los depósitos bancarios, así que, si están también convencidos de aceptar un mayor nivel de riesgo a cambio de recompensas potencialmente más altas, invertir en bolsa es la opción más apropiada que, obviamente, se puede complementar con un perfil más ahorrativo y que aporte más seguridad, manteniendo un colchón financiero en una cuenta de ahorro o un depósito, cuya disponibilidad del dinero también es inmediata.

Los comedidos

Estos son los que encuentran alegría en ahorrar dinero. No confían en el consumismo y no encuentran la felicidad en los bienes materiales. La mayoría de estos ahorradores considera la seguridad financiera como un viaje de por vida, en lugar de un destino al que deben llegar. Como no les preocupa conducir un automóvil deportivo llamativo o poseer los últimos dispositivos, tienden a ahorrar mucho dinero fácilmente.

 

¿Por qué invertir en bolsa?

Sin duda, si eres del tipo de ahorrador al que le gustan los riesgos o que quiere hacer crecer sus ahorros a largo plazo, invertir en bolsa puede ser una opción interesante, siempre y cuando se tenga consciencia de los riesgos de capital adyacentes. Hay varias razones para invertir en bolsa.

La primera de ellas es porque, en teoría, aumentas la probabilidad de hacer crecer tu dinero a largo plazo, una vez que estás asumiendo más riesgo. Ya hemos visto anteriormente que hay muchas maneras de hacer crecer el dinero, desde las cuentas de ahorro, pasando por los depósitos a plazo fijo o a plazos variables, aconsejables para aquellos que no deseen tomar riesgos con su dinero, o invertir en activos con riesgo de pérdida de capital, tales como las acciones.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay periodos desagradables, retrocesos y períodos de mal desempeño en el mercado de valores, tales como los que presenciamos en la crisis financiera de 2008 o, más recientemente, con la volatilidad bursátil debido al coronavirus. Pero en general, las acciones han adoptado una tendencia positiva para inversiones a largo plazo a medida que las economías de EE. UU. y globales han crecido. Como todo en el mundo financiero, siempre que asumes más riesgo, aumentas la probabilidad de ganar más dinero con tus ahorros, pero también te expones a un riesgo superior que puede resultar en pérdidas considerables en tu capital.

¿Recuerdas cómo tu abuelo podías ir a ver una película por quinientas pesetas? Bueno, ahora te cuesta casi 10 euros ir al cine. Esto se debe principalmente a que la inflación hace que el precio de los productos y servicios aumente con el tiempo. Lo que significa que el dinero ganado con esfuerzo pierde lentamente su valor con el tiempo. Si compras letras del tesoro o depositas tu dinero en un depósito bancario de entidades financieras de la Unión Europea donde puedes comprobar dónde obtendrás mejor rentabilidad, probablemente obtendrás lo suficiente para evitar la inflación, pero si no eres el típico ahorrador conservador, probablemente en la bolsa podrías ganar mucho más a largo plazo caso estés dispuesto a asumir un nivel de riesgo alto.

¿Invertir solo en bolsa?

Una de las máximas del mercado financiero es que la inversión sin riesgo no existe. ¿Qué tipo de riesgo estás dispuesto a asumir? Ya hemos visto los distintos perfiles de ahorrador que existen. La aversión al riesgo que tengas será lo que determine si invertir en bolsa es ideal para ti o, por el contrario, debes optar por otro tipo de inversión que te aporte más seguridad y con la que puedas tener más controlados tus ahorros.

Antes de tomar una decisión deberás saber que no todos los inversores compran solo acciones de empresas y de ahí obtienen altas rentabilidades para sus finanzas personales. La mayoría prefieren hacer, como hemos recomendado en alguno de los perfiles de ahorradores, jugar a dos bandas. Esto es, invertir un porcentaje en acciones de empresas e ir jugando en el mercado de valores para comprobar hasta dónde pueden llegar tus ahorros, y, además, conservar los ahorros a plazo fijo o plazo variable con los depósitos bancarios.

Hoy en día con un ordenador con conexión a internet se pueden hacer ambas cosas y, además, puedes elegir el mejor producto financiero del banco que quieras para hacer crecer tus ahorros, poco a poco y de forma segura con la garantía del Fondo de Garantía de Depósitos que garantiza tu capital hasta 100.000 euros. Y todo eso mientras esperas que tus inversiones en bolsa también te aporten una rentabilidad extra.