Los impuestos en España:
Definición, clasificación y tipos

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Cualquier país o estado necesita unos ingresos con los que sustentar los servicios que ofrece a sus ciudadanos, desde la sanidad pública, pasando por la educación o la justicia. Para conseguir financiar estos servicios, los gobiernos se sirven de los tributos, y entre ellos, los impuestos, que desgranamos en este artículo.

En pocas palabras
  • Los impuestos, según su definición, son un tributo que los ciudadanos de un país deben pagar a las diferentes administraciones estatales para garantizar el sostenimiento de los servicios públicos.
  • Existen diversos métodos para clasificar los impuestos en España. Una de las divisiones más comunes es diferenciar entre impuestos directos e indirectos, aunque también hay otras clasificaciones como impuestos fiscales o extrafiscales, periódicos e instantáneos, etc.
  • Algunos de los ingresos sobre los que deberemos pagar impuestos en España son los salarios, las rentas del trabajo por cuenta propia, las herencias, las donaciones y los ingresos obtenidos por el rendimiento de nuestros ahorros o de los bienes inmuebles.
  • El IRPF es uno de los impuestos fiscales con mayor importancia en España y que grava muchos de los ingresos de las personas físicas como los salarios, las pensiones o los rendimientos del capital.

¿Qué son los impuestos?

Los impuestos son una especie de tributo en los que las personas físicas o jurídicas aportan parte de sus ingresos o patrimonio al estado sin recibir una contraprestación específica a cambio. Con el dinero derivado de estos impuestos, la administración en cuestión podrá poner en marcha diversos servicios o políticas públicas para el beneficio de los ciudadanos y empresas de dicho país.

No obstante, los impuestos no son la única vía de conseguir ingresos de los ciudadanos por parte de un gobierno, sino que hay otros tipos de tributos. En España y según la Agencia Tributaria, existen tres clases de tributos, que simplemente son aportaciones monetarias que los ciudadanos están obligados a pagar por ley.

Aparte de los impuestos, hay otras dos clases de tributos, las tasas y las contribuciones especiales. En la primera, el solicitante de cierto servicio abona una cantidad determinada para poder disfrutar del mismo, como por ejemplo, la renovación del pasaporte o las tasas de la universidad pública.

Por otro lado, las contribuciones especiales son transferencias a la administración que deben hacer particulares beneficiados por el aumento de valor de sus propiedades. Este aumento de valor viene dado por una actuación de carácter colectivo llevada a cabo por las mismas administraciones. Un ejemplo podría ser el aumento del valor de un inmueble al construirse una estación de tren en sus inmediaciones.

¿Para qué sirven los impuestos?

Los impuestos, además de financiar servicios y obras públicas destinadas a mejorar la vida de los ciudadanos de un país, también tienen otros cometidos en los que se llaman impuestos extrafiscales.

Una de las funciones de los impuestos extrafiscales es la de servir como herramienta para llevar a cabo políticas públicas que modulen el comportamiento de los individuos. Por ejemplo, los impuestos especiales al alcohol o al tabaco buscan reducir su consumo.

Asimismo, los impuestos en España, tal y como afirma la Agencia Tributaria, tienen una facultad redistributiva. Es decir, con los ingresos recogidos de los impuestos, la administración promueve la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos mediante una reasignación justa de los recursos.

¿Qué principios siguen los impuestos en España?

Tanto la Constitución española como la Ley General Tributaria del Reino de España recogen los principios que han de cumplir los impuestos fiscales y extrafiscales. Por lo tanto, estas son las premisas que han de seguir los impuestos acorde con su definición en los textos legales anteriormente mencionados:

  • Igualdad y generalidad: todos los ciudadanos son iguales a la hora de abonar los correspondientes impuestos. No puede haber discriminación impositiva hacia ningún colectivo o grupo social. 
  • No confiscatoriedad: los impuestos según la definición del Tribunal Constitucional no podrá superar el 100% del patrimonio de un individuo. Este límite cambia según el país, siendo del 50% en países como Francia o Alemania.
  • Legalidad: el único ente con potestad para establecer e imponer impuestos es el Estado sirviéndose de la Ley para tal cometido.
  • Progresividad y capacidad económica: los impuestos han de tener en cuenta la capacidad económica del contribuyente y hacer pagar más a aquellos que más poseen y contribuyan así en proporción a su riqueza. En otras palabras, aquel que gane 20.000 anuales euros debería pagar menor porcentaje que alguien cuyos ingresos sean de 100.000 euros anuales.

Tipos de impuestos en España: clasificación

En el sistema impositivo español existen diferentes maneras de clasificar los diversos impuestos según su naturaleza. Anteriormente, señalábamos los impuestos fiscales y extrafiscales, pero además hay otros parámetros para la catalogación de los impuestos en España.

Impuestos directos e indirectos

Cabe destacar que la principal diferencia entre los impuestos directos e indirectos es la base sobre la que se aplican. Por un lado, los impuestos directos gravan sobre la riqueza de las personas, mientras que los impuestos indirectos gravan el uso de esos recursos.

  • Directos: el hecho imponible, es decir, aquello por lo que se cobra el impuesto, es la renta de la persona física o jurídica. Por lo tanto, el sujeto pasivo de los impuestos directos es el individuo en sí. El IRPF o el Impuesto de Sociedades son ejemplos de impuestos directos.
  • Indirectos: en este caso el hecho imponible no recae sobre la renta, sino sobre la adquisición de bienes o la prestación de servicios. Como resultado, lo que se grava es el consumo y no la obtención de rentas. El IVA o los impuestos sobre el consumo de algunos bienes como el alcohol o el tabaco son impuestos de tipo indirecto.

Impuestos subjetivos y objetivos

  • Objetivos: en los impuestos objetivos no se tiene en cuenta la situación o las características del contribuyente al que se grava. En este sentido, el Estado no diferencia entre individuos a la hora de cobrar este impuesto. Por ejemplo, el IVA o el IBI se cobran por igual a todos los ciudadanos, ya que depende del consumo en el primero y de la posesión de inmuebles en el segundo, sea quien sea el contribuyente.
  • Subjetivos: en cambio, cuando los impuestos son de carácter subjetivo, la proporción impositiva se modula atendiendo a diferentes aspectos personales de la persona física o jurídica. Tal es el caso del IRPF, que varía en función de las circunstancias personales que rodean al sujeto pasivo.

Impuestos periódicos e instantáneos

  • Periódicos: se trata de impuestos que se prolongan en el tiempo y se pagan de manera cíclica y en más de una ocasión. El IRPF, el impuesto sobre bienes inmuebles o el impuesto de sociedades entrarían en esta categoría.
  • Instantáneos: la obligación de pago del impuesto surge y se agota en el momento de la realización del hecho imponible, es decir, aquel acto por el que pagamos el impuesto. Tal es el caso del IVA, en el que la obligación de pagar se produce cuando se adquiere un bien o servicio.

Impuestos según el ente recaudatorio

Existen diversas administraciones a diferentes niveles que recaudan diferentes impuestos y en algunos casos los comparten. Los diferentes sujetos activos, o administraciones recaudatorias son las siguientes:

  • El Estado central: la recolección de los diferentes impuestos estatales se efectúa a través de la Agencia Tributaria. Algunos de los impuestos de España recaudados por el Estado son el IRPF, el impuesto de sociedades o el IVA, aunque algunos están parcialmente cedidos a las administraciones autonómicas.
  • Las autonomías: además de impuestos propios en algunas comunidades autónomas como impuestos sobre el juego o sobre grandes superficies, hay otros impuestos cedidos por el Estado a las autonomías de manera total o parcial. Impuestos como el de patrimonio, sucesiones y donaciones son total competencia de las CCAA. Por otra parte, algunos otros como el IRPF o el IVA son compartidos con la administración central.
  • Las localidades: las diferentes administraciones locales han de recaudar algunos impuestos de manera obligatoria, como el impuesto de bienes inmuebles (IBI) o el de actividades económicas (IAE). De igual manera, otros impuestos son voluntarios como el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO).
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Ingresos por los que pagar impuestos en España

Independientemente de que seamos una persona física o jurídica, existe la obligación de pagar impuestos siempre y cuando obtengamos algún tipo de renta monetaria o especie dentro del territorio español. Los ingresos que gravan a las personas físicas son los siguientes:

  • Rentas obtenidas del trabajo: tanto las de trabajadores asalariados como las de trabajadores por cuenta propia (autónomos). Todas las rentas que se generen por el fruto del trabajo están sujetas al IRPF o al IRN en el caso de los no residentes en España.
  • Pensiones: desde un punto de vista fiscal, las pensiones también son un fruto del trabajo, por lo tanto, también están sujetas al IRPF. No obstante, hay algunos tipos de pensiones que están exentas de pagar el IRPF, como las que se perciben a causa de orfandad, víctimas de actos de terrorismo o invalidez permanente.
  • Herencias o donaciones: en el caso de heredar o recibir bienes o dinero de un tercero se deberá pagar el impuesto de sucesiones y donaciones, el cual está cedido a las comunidades autónomas.
  • Ganancias del capital: se refiere a los ingresos obtenidos derivados de activos mobiliarios e inmobiliarios. Los rendimientos del capital están sujetos al impuesto sobre las ganancias del capital, el cual está integrado dentro del IRPF.

Impuestos en España: el IRPF

El impuesto sobre la renta de las personas físicas, o IRPF, es uno de los impuestos que mayor importancia y alcance tienen en España, ya que afecta a la mayoría de los ciudadanos y es uno de los que más aportan a las arcas del Estado. Este gravamen se aplicará a aquellos residentes en España sobre sus rentas obtenidas en todo el mundo.

Para el pago del IRPF se debe cumplimentar el modelo 100 de la Agencia Tributaria entre los meses de abril, mayo y junio. Si bien es verdad que, en la mayoría de los casos, la Agencia Tributaria ofrece un borrador que se suele ajustar bastante a la realidad impositiva del contribuyente. Aun así, es conveniente revisar esta declaración del IRPF con detenimiento o acudir a un profesional fiscal.

Igualmente, Hacienda irá haciendo retenciones previas en muchos de los ingresos que se reciban, que son como pagos por adelantado de los impuestos. Luego, tras cumplimentar el modelo 100, la Agencia Tributaria tendrá que devolver o cobrar la diferencia entre lo ya pagado y lo que se debería realmente contribuir.

Por otro lado, el IRPF es un impuesto multifactorial y complejo en que se incluyen diversos ingresos que se gravan de diferentes formas, como detallamos a continuación.

Rendimientos por rentas del trabajo

Por una parte, el IRPF grava los rendimientos del trabajo, ya sea mediante salarios, pensiones o dinero obtenido de una actividad económica por cuenta propia como los autónomos. También se consideran rentas las remuneraciones cobradas en especie como las dietas, gastos de manutención o los regalos. En estos casos la retención efectuada por la administración irá aumentando su proporción a medida que las rentas sean mayores, por lo que tiene un carácter progresivo:

SALARIO RETENCIÓN
0 € - 12.450 € 19%
12.450 € - 20.200 € 24%
20.200 € - 35.200 € 30%
35.200 € - 60.000 € 37%
60.000 € - 300.000 € 45%
Más de 300.000 € 47%

No obstante, estos porcentajes, que se aplican de manera progresiva sobre la renta de los contribuyentes, dependen de otros factores también. Así pues, se tendrá en cuenta tanto la situación familiar (número de hijos, estado civil, personas dependientes) como la vital (por ejemplo, sufrir algún tipo de discapacidad) para definir la cuantía final a pagar. 

Asimismo, existen gastos deducibles recogidos específicamente en la Ley General Tributaria que reducirán la base imponible y nos permitirán pagar menos IRPF.

Por otro lado, como este impuesto está parcialmente cedido a las comunidades autónomas, la parte que les corresponde gestionar a las administraciones autonómicas puede tener una escala de retenciones diferente a la estatal.

Rentas por rendimientos del capital mobiliario e inmobiliario

Estos ingresos se refieren a la diferencia positiva entre el precio de compra y de venta de un cierto activo financiero o no financiero. Asimismo, también se incluyen los intereses o dividendos obtenidos mediante los ahorros (ya sea en forma de depósitos, acciones u otros activos financieros) o los rendimientos que genere el capital inmobiliario, como el alquiler de la vivienda. En este caso la escala impositiva es la siguiente:

RENDIMIENTO RETENCIÓN
0 € - 6.000 € 19%
6.000 € - 50.000 € 21%
50.000 € - 200.000 € 23%
Más de 200.000 € 26%

Preguntas frecuentes sobre los impuestos en España

1. ¿Cuántos impuestos hay en España?

En España existen más de 70 impuestos diferentes, y es una cantidad que suele cambiar año a año porque, además del gobierno central, las 17 administraciones autonómicas también pueden crear y eliminar impuestos. Algunos de los impuestos más importantes son los siguientes:

LOS IMPUESTOS MÁS IMPORTANTES DE ESPAÑA
IRPF: Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas IEF: Impuestos Especiales de Fabricación (Hidrocarburos, Alcohol, Tabaco, Electricidad)
IS: Impuesto de Sociedades IEC: Impuesto Especial sobre el Carbón
IRNR: Impuesto sobre la Renta de No Residentes IEE: Impuesto Especial sobre la Electricidad
IPN: Impuesto sobre el Patrimonio Neto IEDMT: Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transportes
ISD: Impuesto de Sucesiones y Donaciones IAE: Impuesto de Actividades Económicas
IVA: Impuesto sobre el Valor Añadido en la Península y Baleares IBI: Impuesto sobre Bienes Inmuebles
ITPAJD: Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados IVTM: Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica
Bebidas azucaradas envasadas IIVTNU: Impuesto de Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana
Depósitos y residuos ICIO: Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras.
Grandes establecimientos comerciales IGS: Impuesto sobre Gastos Suntuarios (cotos de caza y pesca)
Premios del juego del bingo Estancias turísticas

2. ¿Por qué tengo que pagar impuestos?

Los impuestos se pagan con tal de garantizar el correcto funcionamiento de las diferentes instituciones del Estado y sostener el llamado estado del bienestar. De esta manera, se pueden garantizar servicios tan importantes para un país y su desarrollo como la justicia, las fuerzas del orden, las fuerzas armadas, los servicios aeroportuarios, la educación o la sanidad pública, entre otros.

3. ¿Cuál es la diferencia entre impuestos y tasas?

Los impuestos son un tipo de tributo que se paga sin recibir una contraprestación  específica a cambio por parte de la administración como el IRPF o el IVA. Por otro lado, las tasas son otra clase de tributo que se pagan para poder disfrutar de un servicio ofrecido por cualquier ente público.

4. ¿Quién tiene que pagar impuestos?

Tal como reza el artículo 31 de la Constitución Española, todos los ciudadanos sin excepción deben pagar impuestos con tal de contribuir a cubrir los gastos de las diferentes administraciones estatales, autonómicas y locales.

¿Cómo tributan los productos de ahorro?

Los intereses o dividendos obtenidos mediante los productos de ahorro, como los depósitos a plazo fijo, se integran dentro de la base imponible del ahorro del IRPF como rendimientos del capital mobiliario. Por esta razón, los productos bancarios de ahorro tributan a un tipo marginal que oscila entre el 19 y el 26%.

RENDIMIENTO RETENCIÓN
0 € - 6.000 € 19%
6.000 € - 50.000 € 21%
50.000 € - 200.000 € 23%
Más de 200.000 € 26%

Del mismo modo, a principios de año Raisin te facilitará un documento con toda la información fiscal relativa al año anterior para que puedas cumplir todas tus obligaciones fiscales con tus depósitos y cuentas de ahorro europeas.

*  Te recordamos que en Raisin no ofrecemos asesoramiento fiscal y no asumimos ninguna responsabilidad por la exactitud de la información fiscal. Para más información, consulta con tu asesor fiscal o directamente con la Agencia Tributaria.