8 formas de malgastar el dinero y cómo solucionarlas

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Malgastar el dinero se asocia habitualmente con gastos excesivos e innecesarios. Pero no siempre tiene por qué ser así. A veces, el problema es que el dinero se agota con gastos imperceptibles y que no siempre son visibles a simple vista. 

Sea como fuere, todos los días, y casi a todas horas estamos malgastando el dinero, incluso en nuestra propia casa. Ya sea porque somos consumidores compulsivos, por estrategias puramente comerciales o, simplemente, porque no sabemos ahorrar, lo cierto es que estos gastos van haciendo mella en nuestro bolsillo. Por suerte, todas ellas tienen solución.

Posponer el ahorro

Los ingresos de una persona se dividen entre ahorro y consumo. Si disminuimos el ahorro, es porque estamos consumiendo más, y no siempre en cosas esenciales o necesarias para nuestra vida cotidiana.

Para solucionarlo, los expertos recomiendan anticipar el ahorro (preahorrar), y adaptar nuestro estilo de vida al resto de ingresos. Es más sencillo de lo que parece y, a largo plazo, el ahorro logrado será más importante de lo que pensamos.

Compras impulsivas

Las compras impulsivas (o por impulso) son aquellas que se realizan de forma espontánea, no premeditada. Responde a un tipo de consumidor que compra sin realizar un análisis previo, seducido por una oferta atractiva, una estrategia comercial o un producto aparentemente de mayor calidad, pero siempre en el mismo punto de compra. 

Esto hace que se malgaste mucho dinero sin saber muy bien cómo, pero tiene solución. Al fin y al cabo, las compras impulsivas tienen un componente psicológico que las empresas conocen y exprimen al máximo para incitar al consumidor a comprar sin pensar. Por eso, si eres consciente de que estás cayendo en la trampa, podrás controlar mucho mejor tus impulsos.

Deudas con las tarjetas de crédito

La mayoría de tarjetas de crédito permiten el pago aplazado, aunque con unos intereses muy elevados. En ocasiones, como ocurre con las tarjetas revolving, esta es la forma de pago por defecto, aunque el consumidor no siempre es consciente de que está financiando sus compras. 

En general, si aplazamos todas las compras, acabaremos pagando más intereses que el propio importe de las compras, lo que puede tener un impacto significativo en nuestras cuentas corrientes. Por eso, es importante evitar las tarjetas de crédito y, en especial, las tarjetas revolving o, en todo caso, revisar el tipo de pago que lleva aparejado.

Renovar el coche cada cierto tiempo

Hay personas que no pueden vivir sin renovar su coche cada poco tiempo. Por supuesto, tiene que ser un vehículo nuevo de alta gama y financiado a varios años. Pero hay que tener en cuenta que los coches pierden valor desde el momento en que salen del concesionario, pero la deuda se paga teniendo en cuenta el valor de adquisición del coche. 

Así que, si no quieres malgastar el dinero, lo recomendable es alargar la vida útil del coche lo máximo posible. En España, la vida útil de los coches que circulan roza los 12 años de antigüedad, así que deberíamos llegar, al menos, a este plazo para evitar malgastar el dinero.

Suscribirse a todos los servicios de pago

Desde hace unos años, el nuevo paradigma del entretenimiento se basa en servicios de pago que ofrecen un abanico inabarcable de títulos. Netflix, Amazon Prime, Disney +, Spotify… la lista de empresas que ofrecen este tipo de servicios es muy grande, y por supuesto cada una de ellas tiene un coste para el consumidor. 

Hay personas que están suscritas a casi todos estos servicios cuando, en realidad, los utilizan poco o nada. Por eso, es importante valorar qué contenido es más valioso para nosotros, si la opción gratuita satisface nuestras necesidades y, si es así, eliminar la suscripción para ahorrar.

No optimizar tu carrito de la compra

Ir al supermercado es algo esencial pero, al mismo tiempo, un riesgo para nuestro bolsillo. Ya solo por el hecho de ir con la barriga vacía supone comprar más de lo inicialmente previsto, y los propios supermercados distribuyen los productos de tal forma que provocan que acabemos consumiendo más.

Para resolver este problema, hay una serie de acciones podemos llevar a cabo para optimizar la factura de la compra en el supermercado, desde elaborar y seguir al pie de la letra la lista de la compra hasta estudiar la estrategia comercial que hay detrás del lineal. Y, por supuesto, ir después de comer es mejor que ir antes.

Comer fuera todos los días

La situación laboral actual hace que muchos trabajadores se vean obligados a comer fuera todos los días, en ocasiones sin que la propia empresa pague estos gastos. Si a ello le sumamos que muchas personas también comen y cenan fuera los fines de semana, el efecto tanto para el bolsillo como para la salud es perjudicial.

Aunque evitar comer fuera entre semana es complicado, sí podemos intentar reducir las salidas durante los fines de semana. De esta manera, estaremos reduciendo parcialmente esta importante partida del presupuesto familiar.

No rentabilizar tu ahorro

Es, sin duda, la forma más invisible de malgastar el dinero. Cada año, los ahorros van perdiendo poder adquisitivo a causa de la inflación, sin que nosotros hayamos hecho absolutamente nada. Es decir, simplemente ahorrando, estaremos perdiendo dinero año tras año.

Para evitar esto, es importante rentabilizar los ahorros con algún producto de ahorro, dependiendo del perfil de riesgo del inversor. Los más conservadores pueden ahorrar a través de depósitos a plazo fijo o cuentas remuneradas europeas, disponibles a través de plataformas como Raisin.