Ahorro eficaz: ventajas de las aportaciones periódicas

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de ahorro de los hogares españoles fue del 7,4% en 2019, su valor más alto desde 2013. Aunque el crecimiento de este indicador es positivo, lo cierto es que su valor sigue siendo bastante bajo, sobre todo si lo comparamos con el ahorro medio de nuestros vecinos europeos.

Según datos del Banco de España, la tasa de ahorro de los hogares españoles es la tercera más baja de la zona euro: sólo ahorramos más que los portugueses y que los griegos. Los 16 países restantes de la Eurozona tienen una tasa de ahorro superior a la española. La media de la zona euro desde el año 2.000 es del 13%.

Ante el panorama de incertidumbre económica que se avecina como consecuencia del COVID-19, aumentar el ahorro de forma eficaz debería ser una obsesión de todos los españoles. En este artículo te explicaremos cómo conseguirlo a través de las aportaciones periódicas.

¿Cómo se ahorra con aportaciones periódicas?

Ahorrar a través de aportaciones periódicas es muy sencillo y, con toda seguridad, también es la forma más efectiva de ahorrar. Para hacerlo basta con decidir cuál es la cantidad de dinero que queremos ahorrar cada mes y transferir ese dinero a una cuenta corriente diferente de la que usamos habitualmente.

El proceso podría ser el siguiente:

1º. Contratas un producto de ahorro en el que depositar tu ahorro.

Lo ideal es que sea un producto diseñado específicamente para ahorrar. Por tanto, no debe permitir domiciliar cobros, debe ofrecer una rentabilidad adecuada y no debe cobrar comisiones. Además, su liquidez debe ser máxima, por si quieres rescatar el dinero en algún momento. Todas las cuentas de ahorro y todos los depósitos bancarios de Raisin cumplen estos requisitos.

2º. Decides cuánto dinero quieres ahorrar cada mes.

Debe ser una cantidad sensata, es decir, que te puedas “permitir”. Lo ideal es que lo decidas en forma de porcentaje sobre tus ingresos. Por ejemplo, un 10%, un 15% o un 40%. Cuánto más, mejor; pero siempre que esté dentro de tus posibilidades.

3º. Ordena una transferencia periódica mensual desde tu cuenta corriente hasta el producto de ahorro que hayas elegido.

Basta con que se lo comuniques a tu banco o que tú mismo programes la transferencia periódica desde la web o app de tu entidad financiera. De esta forma, todos los meses, en la fecha prevista el dinero se transferirá de forma automática, y sin tu intervención, de una cuenta a la otra.

Por ejemplo, si cobras 1.500 euros netos al mes y decides ahorrar el 10%, debes programar una transferencia periódica de 150 euros desde la cuenta en la que te ingresan la nómina hacia la cuenta de ahorros que has contratado para tal fin.

 

Ventajas de ahorrar con aportaciones periódicas

Las ventajas de ahorrar con aportaciones periódicas están fuera de toda duda. Estas son las principales:

1. Tomas el control de tu dinero.

Con este método, “separas” tu ahorro del dinero destinado a gastar. Si usas la misma cuenta bancaria para todo (ingresos, gastos, pago de recibos, ahorro…) será prácticamente imposible que puedas mantener controlado cada euro que entra, sale o ahorras.

2. Te obligas a ahorrar.

Las aportaciones periódicas, sobre todo si las haces a principios de mes, te obligan a ahorrar porque conviertes el “ahorro” en un “gasto” más, aunque en la práctica no lo sea. Una vez que el dinero sale de tu cuenta corriente y llega a tu cuenta de ahorro, deja de estar disponible para ser gastado. Es una forma muy efectiva de engañar a tu cerebro para gastar menos.

3. Puedes hacer proyecciones económicas.

Si todos los meses ahorras 150 euros, en un año tendrás un ahorro total de 1.800 euros (sin contar la rentabilidad obtenida por ese ahorro). Las aportaciones periódicas te permiten hacer estimaciones y previsiones con tu dinero.

4. Rentabilizas tus ahorros.

El dinero depositado en una cuenta corriente pierde poder adquisitivo con el paso del tiempo debido a la inflación. Sin embargo, si cada mes transfieres tus ahorros a un producto de ahorro que te ofrezca una buena rentabilidad, podrás combatir a la inflación y ver crecer tu dinero.

5. Si automatizas el proceso, te desentiendes de él.

Aunque no es obligatorio, sí que es muy recomendable. Automatizando el ahorro a través de una simple transferencia periódica, evitas interactuar con tu dinero y, por tanto, es menos probable que des marcha atrás. Contigo fuera de la ecuación, el dinero “vuela” de una cuenta a otra todos los meses.

Como puedes ver, ahorrar mediante transferencias periódicas es muy interesante. Si quieres mejorar tu tasa de ahorro, te animamos a que pongas en práctica este sencillo y efectivo método. Puedes estar seguro de que no te arrepentirás.