Gastos hormiga: ¿qué son y cómo controlarlos?

Que ahorrar es uno de los principales objetivos de cualquier persona y cualquier familia en España es algo que nadie puede poner en duda. Sin embargo, al ahorrar, muchas veces nos centramos en lo más evidente y despreciamos los gastos pequeños, que pueden llegar a sumar grandes cifras. Hoy, hablamos de los gastos hormiga, de qué son y de cómo controlarlos.

¿Qué son los gastos hormiga?

Por gastos hormiga entendemos todos esos pequeños gastos a los que, generalmente, no prestamos atención por ser insignificantes si los tomamos uno a uno, pero que, en suma, al cabo del mes pueden suponer una gran cantidad de dinero.

Por ejemplo, cuando hablamos del seguro del coche, entendemos que es un gasto elevado, y, por tanto, nos esforzamos en comparar seguros y elegir el mejor al mejor precio. Lo mismo sucede con los gastos en ocio. Son gastos apreciables, así que los recortamos con facilidad.

Sin embargo, cuando hablamos de costes tales como dejar algún dispositivo electrónico encendido, o tomar un café o una cerveza cada día al ir o al volver del trabajo, esos snacks innecesarios que compras junto al resto de la compra, etc. hablamos de unos gastos que no es fácil percibirlos. 

La razón es sencilla: no hacemos frente a un coste elevado de golpe. Por lo tanto, no nos preocupamos por ellos. Pero la realidad es que, al cabo del mes, ese café supone entre 30 y 50€ de gasto. 

Por tanto, es importante saber cómo controlar estos gastos hormiga.

Estrategia para controlar los gastos hormiga

A continuación, te indicamos la mejor estrategia para poner fin a los gastos hormiga. Fíjate que no son consejos, sino una estrategia que tienes que poner en marcha de forma continua y sistemática. Consiste en lo siguiente:

1. Conócelos

El primer paso es identificar esos gastos hormiga. Esta es la parte más aburrida de todo el proceso, pero te aportará una información de vital importancia.

¿En qué consiste este paso?

Simplemente, en apuntar en un papel todos los gastos que vas teniendo día a día. O también puedes utilizar alguna App para registrar gastos. O guardar todos los tickets y calcular a final de mes (aunque en este caso tienes que acostumbrarte a pedir tickets para absolutamente todo)… Tienes mil formas de hacerlo.

La cuestión es que puedas disponer de un registro claro de en qué te has gastado el dinero al cabo del mes. Así, podrás diferenciar entre gastos necesarios y gastos innecesarios, independientemente del tamaño de esos gastos.

La ventaja de analizar estos gastos al cabo del mes es que nos permite darnos cuenta de cuánto nos supone realmente ese pequeño vicio que tenemos. Y no suele ser poco.

2. Encuentra alternativas o soluciones

Una vez has identificado los gastos hormiga, llega el momento de o bien eliminarlos o bien sustituirlos. 

Por ejemplo, el café que tomas cada día antes de ir al trabajo en el bar puedes tomártelo en casa. Lo mismo sucede con la cerveza al volver del trabajo. El sándwich que compras para desayunar lo puedes llevar hecho de casa. Son sólo algunos ejemplos, pero la idea se entiende fácilmente, ¿verdad? 

Esos gastos hormiga pueden, perfectamente, ascender a 100 o 200 € al mes. Una vez los eliminemos o los sustituyamos, perfectamente podremos estar ahorrando entre 75 y 150 € al mes. 

Y fíjate que no sacrificamos demasiado la calidad de vida, porque seguimos disfrutando de lo mismo, pero, en lugar de con un coste elevado, con un coste bajo.

Además, en algunos casos, puede que sí reduzcamos la calidad de vida, pero a costa de una mejoría a largo plazo. Por ejemplo, podrías dejar de fumar, que es un gasto hormiga clásico, y eso puede que reduzca tu calidad de vida durante unas semanas, pero, a largo plazo, la aumente.

3. Ponlas en práctica

El último paso es el más simple y evidente: hay que poner en práctica las soluciones que has localizado y definido en el paso anterior.

Cuando empieces a hacerlo, empezarás a ahorrar fácilmente.

¿Y qué hago con el dinero que ahorre?

Con el dinero que ahorres puedes hacer mil y una cosas, pero la más recomendable es invertir ese dinero para que genere un rendimiento. 

Y, cuando se dice esto, la pregunta siguiente siempre es: ¿y en qué lo invierto? Para esto no hay una respuesta unívoca. Debes conocer tu perfil de inversor para saber qué tipo de inversión te interesa más.

Mientras tanto, puedes consultar nuestros depósitos a plazo fijo europeos, en los que se ofrece una rentabilidad interesante con un riesgo nulo (son depósitos garantizados). Así, mientras averiguas tu perfil inversor, puedes tener tu dinero rentando un poco.

Como has podido observar, los gastos hormiga son gastos pequeños, que no nos parecen importantes, pero que suponen una buena cantidad de dinero al final del mes, por puro efecto acumulativo. Esperamos que, con estos trucos, consigas controlarlos más fácilmente.