Método kakebo, ¿Es efectivo para ahorrar?

Vivimos en un mundo donde todo está interconectado. Si un día no te apetece ir a comprar al supermercado, puedes conectarte a Internet y pedir la compra desde casa. Lo mismo sucede si de repente tienes que comprar un regalo para un familiar y el artículo que te gusta es de una tienda que no tiene comercio en tu ciudad, así que te conectas a Internet, lo adquieres y en unos días lo tienes en la puerta de tu casa. Estos usos de Internet te hacen la vida mucho más fácil, pero también fomentan el consumismo y hace que el bolsillo, en muchas ocasiones, empiece a resentirse, sobre todo si no se lleva un control de las cuentas. Hay muchas personas que ante estas circunstancias optan por descargarse aplicaciones móviles que lleven un control de los gastos y avisen al usuario cuando se pasa del presupuesto. Sin embargo, nosotros hoy te traemos un método japonés para ahorrar: el método Kakebo.

‘Kakeibo’, que se pronuncia «kah-keh-boh», es una palabra japonesa que se traduce como «libro de cuentas del hogar» y que se ha adaptado en occidente como kakebo. Recientemente se han publicado algunas versiones en inglés de las revistas kakeibo, pero si tienes a mano un cuaderno en blanco , no hay razón para acudir a la tienda y comprar un libro especial para la contabilidad del hogar. Así que toma nota, que te mostramos si el método kakebo es efectivo para ahorrar.

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¿Qué es el método kakebo?

Kakeibo es una forma de realizar un seguimiento manual de las finanzas. Su objetivo es el de ayudarte a cumplir con un presupuesto y alcanzar tus metas de ahorro. Según The Journal of Japanese Studies, el concepto de kakeibo se atribuye a Hani Makoto, la primera mujer periodista en Japón, que publicó una de las primeras revistas dirigidas a una audiencia de amas de casa, ‘Fujin No Tomo’, en 1908.

En las páginas de su revista, Makoto alentó a sus lectoras a desarrollar horarios y sistemas para tareas domésticas. También promovió el concepto de amas de casa como administradoras de las finanzas del hogar y les aconsejó que reservaran ahorros para sus familias.

Y es que, a pesar de todo, el método Kakeibo gira en torno a cuatro preguntas clave: ¿Cuánto dinero tienes disponible? ¿Cuánto quieres ahorrar? ¿Cuánto dinero gastas?

¿Cómo puedes mejorar? Si observas de cerca lo que estás haciendo con tu dinero y te haces estas preguntas seguro que serás capaz de cambiar tus hábitos financieros y alcanzar tus objetivos.

¿Por qué hacer un presupuesto mensual o semanal?

Ponte en situación. Imagínate que estás tratando de perder peso, pero eso sin prestar atención a lo que comes y ni siquiera te pesas de vez en cuando. Es posible que seas capaz de perder algunos gramos, pero en ningún momento tendrás forma de saber con certeza o identificar qué cambios llevaron a tu pérdida de peso.

Lo mismo sucede cuando se trata del dinero. Si deseas establecer y alcanzar cualquier tipo de objetivo financiero, necesitas saber qué está pasando con tu dinero, por qué no consigues ahorrar o en qué aspectos lo gastas más. No puedes esperar cada mes a que te llegue el ingreso de la nómina, gastártelo y esperar ahorrar algo para el mes siguiente.

Para ello lo que debes hacer es llevar un control de tus finanzas, sobre todo al inicio de cada mes. Una vez lo hayas hecho, tómate el tiempo para escribir todo lo que entra y sale, puede parecer un lastre, pero es imprescindible si deseas domar ‘a la bestia del dinero’ de una vez por todas.

Otro beneficio de realizar un seguimiento de tus gastos, ingresos y objetivos de ahorro es que fomenta la atención plena. Debes observar de cerca tu dinero y hacerte responsable de lo que estás gastando. Si sabes que quieres ahorrar 100 euros  un mes, por ejemplo, es más probable que pienses detenidamente antes de gastar parte de tu ingreso disponible en algo que no necesitas o que realmente no deseas.

¿Por qué realizar un seguimiento de tu dinero de manera manual?

Aunque puede ser más fácil confiar en una aplicación de presupuesto automatizada, es más probable que proceses mejor la información financiera si tienes en cuenta tus ingresos y gastos y los anotas tú mismo en un cuaderno.

Un estudio publicado en Psychological Science encontró que los estudiantes que tomaron apuntes en clase usando la escritura manual fueron más capaces de responder preguntas conceptuales en profundidad sobre un tema en comparación con los estudiantes que tomaron notas en sus ordenadores portátiles. Los estudiantes que escribieron sus notas a mano se tomaban mejor el tiempo para procesar la información a medida que la asimilaban.

Registrar manualmente cualquier tipo de objetivo, incluidos tus objetivos financieros, también puede aumentar tu probabilidad de alcanzarlos. Cuando pasas unos minutos cada mes pensando y escribiendo lo que deseas ahorrar, creas un registro fácilmente accesible de ese objetivo específico.

El proceso de escribir algo también puede consolidar la idea en tu cerebro. A medida que escribes ese objetivo para ahorrar, por ejemplo, 100 euros, lo analizas y comienzas a pensar en formas de lograrlo. Esto puede ser el detonante para conseguir alcanzar dicha meta.

¿Cómo usar el método Kakeibo?

Ahora toca aprender cómo funciona realmente el método Kakeibo. Tanto si ya has comprado un libro oficial de kakeibo o estás registrando tus datos en un diario o cuaderno en blanco debes saber que para aprender el método kakeibo hay que tener en cuenta varios pasos. Algunos de estos tendrás que realizarlos a principio de año, otros al inicio de cada mes y otros deberás completarlos durante todo el mes. Al final de cada mes, además, tendrás que tomarte tu tiempo para revisar tus gastos y objetivos.

Completar este proceso te brindará una visión general de tus finanzas y una visión más detallada y profunda de cómo se desarrollan tus gastos diarios. Así es como funciona.

Paso 1: Revisa tus cuentas anuales

Las revistas de kakeibo incluyen un planificador anual, que te pide que comiences tu libro de contabilidad con una idea general de tus ingresos y gastos para el próximo año. En este apartado, puedes registrar los gastos que podrían ocurrir solo una vez al año, como el pago de vacaciones o el seguro del coche. También puedes registrar planes de gastos de vacaciones en este apartado.

Observa los gastos que contabilizaste el año anterior para tener una idea de qué incluir en el análisis anual de tus cuentas. También piensa en lo que planeas lograr durante los próximos 12 meses y qué facturas poco frecuentes sueles recibir, tipo el IBI, que se pasa una vez al año, el pago de la Renta, etc.

Paso 2: Crea un plan de gastos mensual

En este apartado deberás responder a preguntas como: ¿Cuánto dinero tengo previsto ingresar? Registra tus fuentes de ingresos para el mes, identificando cada fuente (salario, ingresos independientes, ingresos adicionales) y cuándo esperas recibir el dinero. Suma la cantidad total.

¿Cuánto dinero tienes previsto gastar? Registra tus gastos fijos mensuales, como alquileres, facturas de servicios públicos, seguro médico y pagos de deudas.

Resta tus gastos fijos de tus ingresos para responder la primera pregunta de kakeibo, «¿Cuánto dinero tienes disponible?». Después, determina tus objetivos de ahorro para el mes. ¿Cuánto te gustaría ahorrar y para qué estás ahorrando? Registra tanto el monto de tus objetivos de ahorro como el propósito. Luego, reste esta cantidad del importe que tienes disponible.  En este punto, tienes cubiertos tus gastos fijos, pero no has presupuestado gastos varios, como alimentación, cuidado personal, ocio… Esto entrará dentro del siguiente paso del método Kakebo.

Paso 3: Determina tu gasto semanal

Una vez que hayas calculado tu gasto anual y mensual, es hora de que te concentres en tu gasto semanal. Para determinar cuánto tienes que gastar cada mes, toma la cantidad de dinero disponible que te queda después de restar tu objetivo de ahorro. Luego, divide esa cantidad por la cantidad de semanas que tiene el mes, recordando que algunos meses tienen cinco semanas. El número que obtienes es cuánto puedes gastar cada semana.

Registra tu gasto semanal a medida que éste se produce. Puedes dividir tus gastos semanales en categorías para ayudarte a realizar un seguimiento de lo que sucede y comprobar  dónde podrías tener margen para mejorar. Puedes usar categorías tales como:

  • Supervivencia. Estos son gastos sin los que realmente no puede vivir, como gastos de alimentación.
  • Opcional / deseos. Estas son cosas sin las que puede vivir, como ropa extra o salir a cenar.
  • Extra. Estos son gastos esporádicos que no necesariamente puedes planificar. Los extras pueden incluir el regalo de bodas de un amigo, una factura de reparación del coche o facturas médicas.

El mayor inconveniente de usar kakeibo es que depende de ti estar al tanto de registrar los gastos y hacer análisis periódicos de tus finanzas. Con kakeibo eres responsable de registrar todos los gastos e ingresos y de hacerte responsable de tus gastos. Es un método que te permite controlar mejor las finanzas, pero que puede ser complementario a otros. Piensa: si consigues ahorrar al mes 300 o 400 euros, ¿no te gustaría que ese dinero fuera generando intereses? Esto puedes conseguirlo si lo metes en una cuenta de ahorro o en un depósito bancario. ¿El objetivo? Que tus ahorros crezcan.